Los médicos y enfermeros del sanatorio notaron irregularidades en los rótulos de los sueros y los videos de las cámaras de la sala de terapia donde estuvo internada la víctima, en los que Berjeli quedó filmando manipulando o intercambiando los sueros que tenía conectados el paciente por otros que traía escondidos en una mochila.
Para el juez se trató de un elaborado y detallado plan criminal
"Durante el transcurso de la internación, cuando Guzmán Jaque se encontraba inconsciente, Berjeli le suministró en reiteradas ocasiones sustancias químicas tóxicas, que no pueden determinarse con exactitud, pero presumiblemente alcoholes pesados, particularmente, metanol y/o etilenglicol, lo que ocasionó el deterioro en su salud hasta provocarle la muerte por insuficiencia respiratoria no clasificada en bloqueo aurículo ventricular y de rama izquierda e infección a punto de partida no especificado", señala la resolución del juez.
Slupski señala que Berjeli concretó "un elaborado y detallado plan criminal" y que actuó "con una finalidad económica".
Al referirse al móvil, el juez afirma que "se encuentra acreditado el fin lucrativo del homicidio", ya que el imputado cobró un seguro de vida de la víctima por 68.750 pesos de una póliza de la empresa Metlife, y realizó gestiones legales para heredar los bienes que Guzmán Jaque tenía en la República de Chile -un fondo común de inversión por 100.000 dólares, dinero de una cuenta bancaria y un departamento en Santiago de Chile valuado en 200.000 dólares-, aunque no lo logró porque la legislación del vecino país no convalidó la unión civil entre ambos.