“No te regales, guacho, no te regales", les grita un detenido a otros tres en un pabellón de la Unidad N° 23 de Florencio Varela. Unos ven la escena desde sus espejos de maquillaje que extienden desde los huecos de las puertas de metal en sus celdas, otros filman con sus teléfonos. Mientras tanto, las balas de goma truenan fuerte.










