Su dolor se transforma en impotencia cuando piensa en la falta de respuestas de la justicia. “Toda tu vida educaste a tu hijo, le diste valores, no robaba, no se drogaba… y viene un h… de p… y te lo mata”, expresó con bronca.
El padre de Josué intentó poner en palabras lo que siente: “Es como si te tiraran al piso y te dieran una piña en la cabeza. Me destruyó totalmente”.
“Es un dolor espantoso, no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Es estar muerto en vida”, agregó.
El recuerdo de su hijo lo acompaña en cada instante. “Cuando me voy a dormir, siento culpa. ¿Por qué no lo acompañé?”, se pregunta una y otra vez.
A pesar de las palabras de aliento de amigos y vecinos, la sensación de no haber estado con su hijo en el momento del ataque lo atormenta. “Todo el mundo me dice que no sienta culpa, pero ¿sabés lo que es para un padre?”, enfatizó.
La tragedia dejó una marca imborrable en la familia Salvatierra. “Mi señora está destrozada. Yo no caigo porque tengo que mantenerme por ella”, explicó.
Las noches se han convertido en un calvario. “Llega la noche y lloro. Lo único que digo es que estoy muerto en vida”, reiteró con la voz quebrada.
En una entrevista con Crónica TV, José Alberto abrió su corazón y compartió su sufrimiento con todo el país. El pedido de justicia por Josué y Paloma sigue resonando en Florencio Varela, mientras sus familiares intentan encontrar algo de consuelo en medio de la desolación.