En la escena estaba el auto de la víctima con la puerta abierta y en el asiento del conductor había un arma. En el piso estaban los dos hombres con graves heridas.
La policía constató que solamente Carlos Censori tenía signos vitales, dado que su hermano menor ya había muerto. Unos minutos después, una ambulancia del SAME trasladó al agresor al hospital Evita de Lanús junto al personal policial. Allí permanece en grave estado, con pronóstico reservado.
La causa quedó en manos de la fiscalía especializada N°8, a cargo del fiscal Óscar Maidana, quien dispuso la presencia de Policía Científica para realizar las pericias. A las pocas horas se confirmó que se trataba de los hermanos Censori.
La investigación logró establecer que la víctima había denunciado al agresor por amenazas de muerte solo una semana antes del crimen y también se estableció que la Justicia había dispuesto una restricción perimetral de 200 metros contra el mayor de los hermanos.
La pelea por una propiedad y los audios de las amenazas
A su vez, dos días antes de ejecutar el crimen, Carlos Censori le había mandado un violento audio a su hermano en el que decía que estaba dispuesto a matarlo. Además, señaló que no pasaba por un buen momento económico y tras el fallecimiento del padre de ambos comenzó una escalada de violencia que derivó en amenazas y pedidos de perimetral. .
“No me amenaces maldito, yo te puedo matar. Puedo vivir hasta los 80 años, me como una perpetua y vivo piola”, destacó y añadió en otro audio fue más agresivo: “No tengo para comer, hijo de p... No tengo para comer, la co... de tu madre, no estoy comiendo. ¿Tanto trabajo tenés? Hijo de p...”,
El agresor es paciente psiquiátrico y tiene antecedentes penales, además contaba con una mala relación que venía de larga data con su hermano a quien finalmente, volvió a amenazar: “Te puedo matar, la co... de tu madre. Vivo y como tierra, no te importa un car... No estoy trabajando. La voy a alquilar la casa y te voy a matar. A vos que te gusta la música, te digo ´yo te avisé y no me escuchaste . Vas a ver”.
Tras la muerte del padre de ambos, Carlos se enteró que la casa en la que vivía estaba a nombre de su hermano. Desde ese momento comenzó con las amenazas, por lo que Osvaldo lo denunció y la Justicia dictó una restricción perimetral.