La investigación por el crimen del policía retirado Julio César Reyes, ocurrido en Merlo, dio un giro clave en las últimas horas tras conocerse los resultados preliminares de la autopsia.
La investigación avanza con nuevas pericias que podrían ser clave para reconstruir cómo fue el ataque contra Julio César Reyes, ocurrido en Merlo.
La investigación por el crimen del policía retirado Julio César Reyes, ocurrido en Merlo, dio un giro clave en las últimas horas tras conocerse los resultados preliminares de la autopsia.
Según el informe forense, el hombre de 58 años murió a causa de un “shock hipovolémico producto de múltiples traumatismos”, lo que descarta que haya fallecido por un disparo, como se creía inicialmente.
Fuentes del caso, a cargo del fiscal Oscar Marcos, titular de la UFI N° 4 de Morón, datallaron que la víctima no recibió un balazo durante el ataque. Por el contrario, la principal hipótesis sostiene que el único disparo efectuado habría sido realizado por el propio Reyes cuando intentó defenderse del asalto.
De acuerdo a lo informado por el medio Primer Plano Online, los delincuentes habrían embestido al expolicía con el auto en el que circulaban, provocándole las lesiones fatales. Ese impacto sería el que derivó en la pérdida masiva de sangre que terminó causándole la muerte.
Las primeras pericias reforzaron esa línea investigativa. La vaina servida que los investigadores recolectaron en el lugar pertenece al revólver del propio Reyes, lo que indicaría que el disparo salió de su arma.
Además, se constató que la pistola Glock calibre 9 milímetros que utilizó el policía retirado tenía la ventana expulsora semiabierta, un detalle técnico que coincide con la secuencia reconstruida por los peritos.
Mientras avanza la causa, la Justicia continúa reuniendo testimonios, revisando imágenes de cámaras de seguridad y recolectando pruebas que permitan identificar a los delincuentes que escaparon tras el ataque.
En la escena del crimen trabajó personal de la Comisaría 1° de Merlo, que realizó las pericias iniciales. Allí encontraron un rastro que podría ser sangre y también una huella dactilar, elementos que ahora serán analizados y que podrían resultar determinantes para dar con los responsables.
El hecho ocurrió el martes, cuando Reyes estaba junto a su esposa, Stella Maris, tomando mates en el quincho de su casa, ubicada en la calle Medrano al 300.
En un momento, el expolicía advirtió que se había quedado sin cigarrillos y decidió ir a buscar un paquete que tenía en su auto, estacionado en la vereda de enfrente, a unos 20 metros de la vivienda. Antes de salir, le comentó a su mujer que, si no los encontraba, iría a comprarlos a un kiosco cercano.
Sin embargo, al acercarse al vehículo fue interceptado por al menos dos delincuentes. Según el testimonio de su esposa, en ese momento se escuchó un disparo. Segundos después, los agresores aceleraron el auto en el que se movilizaban y arrastraron a Reyes hasta la puerta de su casa.
El hombre fue trasladado de urgencia al Hospital Eva Perón de Merlo, donde recibió asistencia médica inmediata. Pese a los esfuerzos del personal de salud, murió a causa de las graves heridas sufridas durante el ataque. Reyes era hincha de San Lorenzo y en las redes lo recordaron como un “vecino trabajador”.
“Descansa en paz, compañero. Tuve el gusto de conocerte y compartir servicios con vos cuando estabas en la vieja Cría 8a”, lo despidió un allegado en las redes sociales. “Qué triste noticia, Julito, QEPD. Pensar que estuvimos juntos en la secundaria y en la Cría 8″, escribió otro.