El camillero negó que haya existido violación y aseguró que en realidad hubo sexo consentido, ya que se lo había propuesto a cambio de dinero, pero que como los 10 pesos que le entregó le parecieron poco, porque pretendía el doble, la mujer le advirtió: “vas a ver lo que te va a pasar”.
Para sostener que hubo una relación sexual consentida, la defensa mencionó el avanzado estado de embarazo que llevaba la mujer al momento del hecho, que nadie la escuchara gritar y que no registraba lecciones.
La denunciante, en cambio, aseguró que intentó zafar de los brazos del imputado y le decía que no necesitaba “mimos” y que no reaccionó de otra manera porque quedó en “estado de shock” debido a que cuando era menor de edad fue abusada por un familiar.
Los camaristas Daniel Morín, Eugenio Sarrabayrouse y Horacio Días descartaron también que fuera “una venganza de la mujer por su disconformidad con el dinero” que, según la defensa, recibió.