El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona tendrá este jueves una audiencia cargada de tensión luego de que se difundieran chats y audios entre parte de los imputados que generaron un fuerte impacto dentro de la sala.
Además, prestará testimonio Mario Schiter, un médico que acompañó a Diego en Cuba cuando realizó un tratamiento de rehabilitación de drogas.
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona tendrá este jueves una audiencia cargada de tensión luego de que se difundieran chats y audios entre parte de los imputados que generaron un fuerte impacto dentro de la sala.
Tras la exposición de esos mensajes por parte de la fiscalía, el neurocirujano Leopoldo Luque y el psicólogo Carlos Díaz solicitaron volver a declarar para intentar contextualizar las conversaciones incorporadas al expediente.
La audiencia se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro y está encabezada por los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Irribarren.
La audiencia de este jueves también contará finalmente con la declaración de Mario Schiter, quien había sido convocado anteriormente pero no llegó a declarar.
Schiter es uno de los profesionales que ya había cuestionado en el juicio anterior, luego anulado, la modalidad de internación domiciliaria en la que murió Diego Maradona.
Uno de los momentos más sensibles ocurrió cuando se reprodujo un mensaje de voz enviado por el psicólogo Carlos Díaz a la psiquiatra Agustina Cosachov después de la muerte del ex futbolista.
“Diego Maradona se murió por una cuestión cardíaca de hace 20 años”, se escucha decir al psicólogo en el audio que fue presentado durante la audiencia. Luego, Díaz agregaba: “No es que se murió por algo de la cabeza y fue imprudente externarlo”.
En el mismo intercambio, intentaba desligar responsabilidades médicas sobre la internación domiciliaria y los tratamientos recibidos por Maradona. “Lo del corazón no tenía nada que ver con lo de la cabeza, nos lo dijo Luque. No le diste algún medicamento que lo pudo haber matado. Estamos limpios”, afirmaba.
Por su parte, Cosachov respondía en otro audio: “El tipo tuvo un paro. Tenía una miocardiopatía desde hace años. Fue impredecible”.
Además de los audios, durante la audiencia se exhibieron conversaciones entre Luque y el cardiólogo Oscar Franco, quien había declarado como testigo horas antes.
Franco sostuvo ante el tribunal que Luque actuaba como médico de cabecera de Maradona y que era quien tomaba las principales decisiones clínicas sobre su seguimiento.
Según relató, él había sugerido realizar estudios cardiológicos más profundos debido a que Diego era un paciente hipertenso y de riesgo.
Entre esos controles mencionó estudios como perfusión miocárdica y cámara gamma, aunque aseguró que finalmente no se realizaron. “No se hizo por decisión del médico a cargo”, declaró Franco.
De acuerdo con el testimonio, Luque consideraba que los estudios realizados en la Clínica Olivos estaban dentro de parámetros normales y entendía que no hacía falta avanzar con más controles.
Además, le habría explicado al cardiólogo que Maradona no toleraba permanecer demasiado tiempo internado en instituciones médicas.