Una de ellas es casi una “marca registrada” del fútbol: Shakira. Desde su “Waka Waka” en Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, su pasión por Colombia y su relación fallida con Gerard Piqué, se convirtió en una verdadera “cara del fútbol”. De hecho, interpreta la canción oficial de aquel Mundial.
Pero no estará sola. La “eterna” y genial Madonna también animará este inédito “entretiempo estelar”. Y, como prueba del signo de los tiempos, desde Corea del Sur llegará la sensación del momento: BTS, la banda que atraviesa una enorme y exitosísima gira mundial luego de que sus siete integrantes cumplieran con el servicio militar obligatorio en su país, lo que obligó a una pausa de cuatro años.
Eso sí, a la FIFA también le da la oportunidad de subir el precio de las entradas, ya de por sí muy caras. Para la final habrá que pagar - sin contar la reventa - entre 4.000 y 36.000 dólares, dependiendo de la ubicación.
En la emoción de la final, un show musical
Hay una frase que dice que “en Estados Unidos, todo es Disneylandia”. Alude a la capacidad de transformar en un show muy atractivo cualquier episodio cultural que suceda. La final del fútbol americano - el de la National Football League - es el mejor ejemplo de eso.
Los partidos regulares son de 60 minutos netos. Por lo tanto, duran hasta tres horas. Pero la final del torneo es otra cosa. Para el “Super Bowl” - así se llama el último partido -, hay un sorteo previo de la ciudad sede, que se llenará de dólares gracias al turismo especial.
Hay una semana de celebraciones, las entradas son muchísimo más caras y, en parte, se justifican por... ¡el show del medio tiempo! Y todo dura más de cuatro horas.
Ahí son convocadas las grandes estrellas musicales del mundo entero, en un espectáculo que deslumbra de principio a fin. Comenzando por cómo se arma y desarma un enorme escenario sobre el campo de juego, sin afectarlo en lo más mínimo.
Por esas finales pasó todo el mundo de la música. El último show fue una provocación para el presidente Donald Trump: el cantante latino Bad Bunny. Ahora, es el turno del “fútbol a la americana”.
estrellas del entretiempo
Shakira, Madonna y BTS, ya están "clasificados" para la final del mundial 2026. (Foto: A24.com)
Infantino, amante del "show" para la FIFA
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, hace todo lo que puede para “universalizar” aún más al deporte más apasionante del mundo.
Este Mundial tendrá por primera vez a 48 equipos. Casi que será más difícil quedarse afuera que jugarlo. Y además, le copió al fútbol de la pelota ovalada el “show del entretiempo”.
Por lo tanto, el descanso no será de 15 minutos para la final. Si un equipo tarda más de ese lapso en volver al campo de juego puede ser multado y hasta suspendido. En la final no va a pasar. Habrá más descanso para los jugadores y, en las tribunas, los espectadores podrán seguir al detalle un espectáculo musical con grandes estrellas que resumen la globalidad de 2026.
Las "otras estrellas" de la final del Mundial
Se confirmó que Shakira será una de ellas. Es un número puesto en los mundiales desde Sudáfrica 2010 y su “Waka Waka”. Para este Mundial tendrá la responsabilidad de cantar la canción oficial.
Pero no será la única. El aporte local, en el estadio pegado a la ciudad de Nueva York, lo pondrá Madonna, quien, por supuesto, ya tuvo su gran momento en un Super Bowl.
shakira en el mundial 2026
Shakira, fetiche en los mundiales. De nuevo en la canción oficial y además, en el novedoso show del entretiempo en la final. (Foto: Captura de TV)
Y, para muchos, la cultura musical del momento cruzó los océanos hasta el sudeste asiático. Hasta allí fueron a buscar a los siete chicos de Corea del Sur. BTS completará el cuadro de lujo para el entretiempo.
En plena gira mundial - que los traerá en octubre a la Argentina -, los artistas coreanos harán delirar al mundo desde el estadio de la final de la Copa del Mundo. Hubo que esperarlos cuatro años - estaban realizando el servicio militar de manera escalonada -, pero valió la pena.
Madonna, Shakira y BTS estarán juntos en el show de la final del Mundial. Esperemos que, cuando deje de rodar la pelota, haya otra estrella más para la Scaloneta.