La Justicia de Córdoba imputó por abuso sexual infantil a Pablo Laurta, el acusado de asesinar a su expareja, a su exsuegra y al remisero Martín Sebastián Palacio, en un caso que investiga una secuencia de crímenes ocurridos en octubre pasado.
La Justicia de Córdoba sumó un nuevo cargo contra Pablo Laurta, detenido por los asesinatos de su expareja, su exsuegra y el remisero Martín Sebastián Palacio.
La Justicia de Córdoba imputó por abuso sexual infantil a Pablo Laurta, el acusado de asesinar a su expareja, a su exsuegra y al remisero Martín Sebastián Palacio, en un caso que investiga una secuencia de crímenes ocurridos en octubre pasado.
La imputación fue dispuesta por la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual de 1° Turno, encabezada por Juan Ávila Echenique, que le atribuyó el delito de tenencia de material con representaciones sexuales de menores de 18 años. Según fuentes judiciales, la acusación se incorporó a las causas que ya enfrenta por homicidio.
El imputado, ciudadano uruguayo, será juzgado en Córdoba por el doble femicidio de Giardina Luna y Mariel Zamudio. En paralelo, en Concordia está procesado por el asesinato de Palacio, el chofer contratado para trasladarlo y que fue hallado desmembrado días después en zonas rurales de Entre Ríos.
Tras su detención en Gualeguaychú, la Justicia le dictó prisión preventiva por 120 días, medida que venció recientemente y fue prorrogada por otros 90. Antes de que la jueza Gabriela Seró confirmara esa extensión, el acusado declaró ante la prensa: “La Justicia no investigó los secuestros y abusos a mi hijo. Quiero que se sepa la verdad”.
Los investigadores reconstruyeron el trayecto que realizó Laurta desde su ingreso clandestino al país en canoa desde Uruguay hasta el inicio de su raid criminal. El 7 de octubre de 2025 abordó el Toyota Corolla de Palacio, a quien había contratado para viajar a Rafaela, aunque el destino final sería distinto.
Seis días después, el cuerpo del remisero apareció sin brazos ni cabeza en un paraje rural cercano a Concordia. Otros restos fueron encontrados luego en inmediaciones de Tala, mientras que el vehículo fue hallado incendiado en Córdoba. Según la investigación, allí habría cometido los femicidios y se habría llevado a su hijo de cinco años.
El sospechoso fue detenido días más tarde en un hotel de Gualeguaychú cuando, de acuerdo con la pesquisa, planeaba regresar a Uruguay. En la habitación donde estaba alojado junto al menor se secuestraron pertenencias de la víctima.