El asesinato de Joaquín Sperani en una casa deshabitada de Laboulaye, Córdoba, mantiene conmocionada a la población de la provincia, Ahora, se conocieron nuevos datos en relación a la coartada del principal sospechoso, un chico de solo 14 años.

Joaquín Sperani tenía solo 14 años. Foto: archivo.
El asesinato de Joaquín Sperani en una casa deshabitada de Laboulaye, Córdoba, mantiene conmocionada a la población de la provincia, Ahora, se conocieron nuevos datos en relación a la coartada del principal sospechoso, un chico de solo 14 años.
La Justicia cuenta con diversos elementos, incluida la presunta confesión del autor, que apuntan a que el menor de 13 años es el responsable de propinarle a Joaquín Sperani 10 golpes en la cabeza.
Aunque aún se debe determinar si hubo la participación de otras personas en el crimen, todas las miradas apuntan hacia la culpabilidad del menor.
Los investigadores confirmaron que ambos adolescentes llegaron al colegio Ipem Nº 278 "Malvinas Argentinas" una hora antes y, en algún momento durante la jornada, abandonaron la institución con rumbo a la casa abandonada ubicada a 100 metros de distancia.
Minutos más tarde, el adolescente regresó al colegio, por lo que su ausencia no levantó sospechas entre las autoridades. Lo mismo ocurrió con la víctima, ya que su bicicleta y su mochila se encontraban dentro de la escuela.
Además, los compañeros y profesores de ambos jóvenes aseguraron que el acusado no presentaba manchas de sangre en su ropa ni ningún otro detalle que llamara la atención.
Lo único que falta confirmar ahora es por qué Joaquín y su amigo abandonaron las cosas y se fueron de la escuela para dirigirse hasta la vivienda donde, tres días después, se encontró muerto al menor. Asimismo, los investigadores buscan conocer cuál fue el motivo que llevó al niño de 13 años a asesinar a su mejor amigo.
Ayer, el juez de Control, Niñez, Adolescencia, Penal Juvenil, Violencia Familiar y de Género y Faltas de Laboulaye, Sebastián Ignacio Moro, dispuso el traslado del presunto homicida al Centro de Admisión y Diagnostico (CAD).
En ese lugar, el chico será sometido a estudios diagnósticos, psicosociales y ambientales, según se informó oficialmente.
Mientras tanto, los padres de Joaquín Sperani buscan saber si pudo haber más partícipes en el ataque, ya que su hijo presentaba un traumatismo de cráneo y sufrió un daño encefálico luego de recibir más de 10 golpes en la cabeza.
Los restos de Joaquín fueron sepultados anoche ante la conmoción de los vecinos, familiares y amigos de esa localidad del sureste de la provincia de Córdoba.
Tras la sepultura, los vecinos se movilizaron por las calles Laboulaye encabezados por Mariela Flores, madre de Joaquín, quien pidió a los pobladores que la "acompañen", ya que necesita "saber qué pasó".