“Salí a las 9, andaba por el terreno buscando cardos, siempre ando por la orilla porque tiran basura. Ahí encontré una bolsa negra que el jueves a las 16 no estaba”, contó el hombre en diálogo con Telenoche. Al abrirla, vio primero una venda con sangre. Pensó que se trataba de una criatura, pero rápidamente advirtió que era un brazo humano.
“Cuando vi la mano, llamé al capataz. Me subió la presión, me puse mal porque nunca vi algo así”, confesó con la voz quebrada.
Los peritos confirmaron que los restos correspondían a una mujer joven, pero no fue hasta el lunes siguiente que la familia de Brenda recibió la confirmación oficial: se trataba de ella.
Una búsqueda desesperada: “No me la den en partes”
Brenda Torres descuartizada en Córdoba
Crimen atroz en Córdoba: la familia de Brenda Torres pide justicia mientras continúa la búsqueda de sus restos. (Foto: archivo)
El dolor de la familia de Brenda se multiplica con cada paso de la investigación. El lunes 28, se encontraron las piernas de la joven a solo 500 metros del lugar del primer hallazgo, en una bolsa de consorcio ubicada en la colectora de la avenida Cárcano al 250, en el anillo externo de la avenida de Circunvalación.
“No me la estén dando en pedazos, necesito velar a mi hija entera”, imploró Graciela Paredes frente a las cámaras del programa Arriba Córdoba. Entre lágrimas, sostuvo: “No tengo palabras, no sé qué decir. Necesito a mi hija y que hagan todo lo que tienen que hacer”.
La mujer explicó que Brenda tenía problemas de adicciones y vivía en situación de calle desde hacía más de dos años. “Era enferma de la droga, he ido a pedir ayuda y jamás me ayudaron. Y hoy llegamos a esto”, reclamó con impotencia.
Una vida marcada por la vulnerabilidad
Brenda Torres era una joven que, según sus familiares, no merecía ese final. Tenía una historia de vida difícil, atravesada por consumo problemático de sustancias y un progresivo aislamiento que la llevó a alejarse de su entorno familiar.
“Brenda era una chica buena. El Estado nunca me ayudó en nada”, denunció su madre en una entrevista con Canal 10. Contó que durante años pidió asistencia para tratar la adicción de su hija, pero nunca recibió respuestas concretas.
El padre de Brenda también recordó los cambios en su comportamiento: “Últimamente se había puesto muy rebelde. Estaba mal por la droga, le había cambiado toda la personalidad. Nos cansamos de pedir ayuda, nadie nos escuchó”.
Nuevos restos, más dolor
La pesadilla no terminó con los primeros hallazgos. Este lunes, los investigadores encontraron otros restos humanos que también pertenecerían a Brenda. El descubrimiento se realizó debajo de una pasarela peatonal sobre la Avenida Cárcano al 200, frente al centro comercial EASY, en barrio Córdoba 4.
Los restos estaban nuevamente embolsados y arrojados en un sector de difícil acceso. La familia fue notificada a través de los medios de comunicación, según denunció Betiana, hermana de Brenda: “Nos enteramos por los medios, la Policía no nos viene a decir nada. No tenemos respuestas”.
Entre lágrimas, exigió justicia: “Ella estaba en la calle por decisión propia. Pero cuando venía a casa, la recibíamos. Pedimos que el que hizo esto la pague”.
Sin detenidos y con muchas incógnitas
A pesar del avance de los rastrillajes y el despliegue policial en distintas zonas de Córdoba, no hay detenidos ni sospechosos identificados en el caso. Las circunstancias del crimen, la posible motivación y el autor o autores del brutal descuartizamiento siguen siendo un misterio para los investigadores.
Las principales hipótesis giran en torno a un homicidio con ocultamiento del cadáver, con elementos que podrían vincularlo al entorno de consumo o a algún conflicto ocurrido en la vía pública. Por ahora, la Unidad Judicial de Homicidios se encuentra a cargo de la investigación, mientras se analizan cámaras de seguridad, testimonios de personas en situación de calle y eventuales conexiones con otros hechos violentos en la zona.
El pedido desesperado de la mamá de Brenda Torres
En medio de este escenario de incertidumbre y dolor, la madre de Brenda volvió a hablar públicamente para pedir colaboración: “Para mi hija quiero justicia. Y los que no han hecho nada, pero saben algo, necesito que me ayuden y no tengan miedo”.
Graciela pidió además que los vecinos estén atentos a cualquier dato que pueda ayudar a identificar a los responsables: “Queremos que mi hija descanse en paz. No es justo lo que estamos viviendo”.