“Si bien contó cómo la mató, es mentira. Es mentira pero no porque yo creo que lo es”, insistió el funcionario, y se detuvo en diferentes fragmentos de la declaración de Soto que no coinciden con la prueba.
“Dijo que Catalina entró sola porque él estaba tardando. No lo muestran las cámaras ni lo dijo él antes en su declaración”, mencionó Sicardi, y avanzó sobre la mecánica del hecho. “Es absolutamente incompatible la forma que él describe y la muerte de Catalina. Dice que la agarra por acá e hicieron la representación, pero cuando se lo interroga dice que no estaba atrás, que estaba de costado. Y después muestra que estaba de frente”, detalló.
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Néstor Soto junto a su abogada. (Foto: Cadena 3)
Y continuó: “Además es incompatible porque las médicas forenses dicen que no puede haber sido asesinada con la mataleón (la maniobra de jiu jitsu brasileño descripta por el acusado) porque tenía una lesión del cuello de 2,5 de ancho. La forma en la que estaba colocada no había ninguna duda de que se utilizó un lazo”.
Además, fiscal precisó: “(Soto) Dijo que le ató las manos con cinta para trasladarla pero no funcionó. Es incompatible porque la pericia dice que Catalina estuvo atada antes de muerta”.
Sobre la declaración del acusado en el juicio, dijo: “No se le apagó la tele, como él dice. Estaba bien prendido para poder fingir con todos mientras buscaban a Catalina. Lo único que quería era zafar de la situación”.
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Última jornada en el juicio por el crimen de Catalina. (Foto: Cadena 3)
Los argumentos del fiscal: “Mató con violencia de género”
“La declaración fue un manojo de mentiras, manotazos de ahogado para escapar de la perpetua”, sentenció Sicardi sobre la declaración del acusado. “Le dio un golpe tan fuerte que la desmayó. Es allí que Aguilar Soto hace un click en la cabeza y empieza la motivación homicida. Catalina, desmayada, es inmovilizada con cinta adhesiva en sus manos. Digo desmayada porque la propia resistencia hubiera impedido que le pudiera atar las manos. Y luego, la estrangula con un lazo”, especuló.
Y agregó: “Refuerza la hipótesis del desmayo que previo a la ataduras y el estrangulamiento no hay ningún rasgo de defensa física de Catalina. La autopsia muestra que las ataduras fueron en vida y posteriormente vino el estrangulamiento”.
Finalmente, Sicardi insistió en que Soto “de algo estaba arrepentido y era de que su plan no funcionó más que de haber causado una muerte”. Y concluyó: “Mató con violencia de género y mató para ocultar las lesiones que previamente le había propiciado a Catalina”.