Mientras permanece internado, el acusado fue sometido a una intervención quirúrgica para extraer el proyectil alojado en su pierna. Las pericias preliminares revelaron que la bala sería del mismo calibre que utilizaba el comisario Ponce al momento de defenderse del ataque.
Además de la coincidencia balística, los investigadores detectaron otro elemento que podría resultar determinante para la causa. El joven llevaba puesta la misma ropa que habría utilizado uno de los delincuentes que participó del asalto fatal.
Las cámaras de seguridad de la zona fueron fundamentales para reconstruir la secuencia del hecho y permitieron avanzar en la identificación de los otros tres sospechosos que habrían intervenido en el ataque.
Por el momento, el acusado permanece bajo custodia policial en el hospital. Una vez que reciba el alta médica será trasladado a una unidad penitenciaria por haber incumplido el arresto domiciliario. Antes deberá ser indagado por la fiscalía, que analiza imputarlo por el homicidio del jefe policial.
Cómo fue el crimen del comisario Diego Ponce
El ataque ocurrió el lunes a las 20:32 en la calle Apipé, entre Obligado y Zufriátegui, en el barrio Villa Dorrego, partido de La Matanza. De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, Diego Fernando Ponce había ido a buscar a su hija a una clase de inglés cuando fue interceptado por cuatro delincuentes que se movilizaban en dos motocicletas. El objetivo era robarle su camioneta Ford EcoSport.
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El crimen de Diego Fernando Ponce ocurrido durante un intento de robo en La Matanza. (Foto: redes sociales)
Al advertir la situación, el comisario se identificó como integrante de la fuerza policial y respondió con su arma reglamentaria. Se produjo entonces un intenso tiroteo que terminó con los asaltantes escapando del lugar.
Durante el enfrentamiento, Ponce recibió al menos cuatro disparos, que impactaron en la zona abdominal y en la espalda. Gravemente herido, quedó tendido junto a su vehículo.
El desesperado intento por salvarle la vida
Vecinos que escucharon las detonaciones acudieron rápidamente para asistir al comisario. Al verlo herido, solicitaron ayuda médica y decidieron trasladarlo de urgencia en su propia camioneta hasta una Unidad de Pronta Atención (UPA) ubicada en el kilómetro 29.
Sin embargo, al llegar al centro asistencial, los médicos constataron que el policía ya no presentaba signos vitales. A pesar de las maniobras de reanimación realizadas por el personal de salud, no lograron revertir el cuadro y finalmente confirmaron su fallecimiento.
La causa continúa avanzando con nuevas medidas de prueba mientras los investigadores buscan determinar el grado de participación del detenido y localizar a los otros tres sospechosos que permanecen prófugos.