Así, la joven confirmó que el conflicto se desencadenó porque en le quisieron cobrar de más en el bar en el que ocurrió el hecho. Sin embargo, la abogada negó "haber llamado negro a otro empleado del bar y a otra 'macaca'". Al respecto, subrayó: "Es absolutamente falso. No hay prueba sobre eso porque no existió".
Cómo sigue la causa
La Justicia de Río de Janeiro dispuso esta viernes la revocación de la prisión preventiva que pesaba sobre la abogada argentina Agostina Páez, que había sido acusada de racismo por un hecho ocurrido el pasado 14 de enero. La turista argentina, primero, llegó a sede policial para prestar declaración y más tarde se retiró al departamento donde se aloja desde el inicio del conflicto legal.
El expediente está bajo la órbita del juez Orlando Eliazaro Feitosa, del Tribunal de Justicia de Comarca de Río de Janeiro, El abogado del Consulado argentino en Brasil, Ezequiel Groisman, fue quien se presentó junto a la joven en sede policial.
Según el abogado, es probable Páez continuará con la tobillera y tendrá que seguir en Brasil, al menos, por el momento. "Nosotros pedimos la revocación de la prisión para medidas cautelares, el juez definió y estamos aguardando el trámite de la Justicia", indicó Groisman en declaraciones a A24.
"Estamos haciendo lo posible a nivel jurídico", indicó el abogado y remarcó que "estamos al inicio del proceso, estamos colaborando con la Justicia".
En la tarde del viernes, mientras se esperaba la confirmación por parte de la Justicia brasilera de que la joven argentina podía volver al domicilio declarado en Brasil, desde la comisaría decidieron su traslado para realizarle un estudio médico. La idea era que después fuera a un penal, a la espera de la decisión de la Justicia brasileña.
Afortunadamente, la orden judicial llegó en ese lapso y Páez volvió a la comisaría donde le leyeron los cargos que presenta en su contra. Después, en un vehículo particular con otro de sus abogados se dirigió al departamento que alquila en Brasil. La turista deberá acercarse a sede policial, para confirmar que se encuentra en Brasil, una vez por mes.
En contraparte, la fiscalía que lleva adelante la investigación había pedido que la joven argentina sea detenida en un penal, al sostener que había riesgo de fuga e intimidación a testigos.