El objetivo era claro: la bicicleta. Pero Nazareno se resistió. Y esa resistencia alcanzó para detonar la violencia. “Naza se resistió, y ahí los tipos sacaron un arma y le dispararon”, relató su amiga, entre lágrimas, ante las autoridades.
Minutos después, Policía Científica confirmaría lo que nadie quería escuchar: Nazareno recibió un tiro en la cabeza, un disparo directo que no le dio ninguna posibilidad de sobrevivir.
“Me lo mataron delante de mis ojos”
La testigo del asesinato, Kiara Alegre, amiga de toda la vida de la víctima, fue quien brindó el relato más desgarrador. “Me lo mataron delante de mis ojos”, expresó en diálogo con Noticias Argentinas. La joven contó que, en el instante del ataque, sólo atinó a girar para pedir ayuda, y cuando volvió la vista hacia su amigo, “ya no estaba más conmigo”.
La escena fue tan súbita como brutal: los delincuentes dispararon, tomaron la bicicleta y escaparon rápidamente por las calles linderas a la Riccheri. Nadie pudo detenerlos.
Kiara, shockeada, afirmó: “Me siento destruida”. También describió el estado emocional de los padres de Nazareno: “Están en shock total. No pueden entender cómo pasó”.
Quién era Nazareno Isern
Para su familia y allegados, Nazareno -Naza, como lo llamaban- era un joven querido, responsable y con proyectos. Había cumplido 21 años apenas tres semanas atrás. Vivía con su familia en Villa Madero y había estudiado en el Instituto Hermanos Amezola, desde donde emitieron un mensaje de condolencias: “La comunidad del IHA acompaña en el dolor a la familia Isern por la triste partida de nuestro exalumno. Lo abrazamos muy fuerte y elevamos nuestras oraciones por su eterno descanso”.
Redes sociales, grupos de exalumnos y amigos se llenaron rápidamente de mensajes de tristeza, impotencia y pedidos de justicia. Nazareno no tenía antecedentes, no estaba involucrado en ningún conflicto: sólo estaba regresando a su casa después de un día como tantos otros.
La investigación: pistas, hipótesis y búsqueda intensa
La causa quedó en manos del fiscal Fernando Semisa, que desde las primeras horas trabaja con peritos de Policía Científica y efectivos de la comisaría local para identificar a los autores.
Dolor y reclamo de justicia
En redes, la amiga de la víctima publicó un mensaje que rápidamente se viralizó: “Mi compañero de locuras, para siempre en mi corazón, Nazita”.