La causa quedó en manos de la UFI N°19 del fiscal Pablo Rossi y del Juzgado de Garantías N°1 de Lomas de Zamora, bajo la carátula de homicidio agravado. La orden de detención contra el principal sospechoso ya estaba vigente, pero la investigación recién tomó impulso el pasado 5 de mayo, cuando se reforzó la búsqueda tras nuevos pedidos del Ministerio Público y la insistencia pública de los familiares de Ávalos.
La investigación y el entrecruzamiento de datos
La pesquisa incluyó revisión completa del expediente, nuevas declaraciones y un seguimiento detallado en redes sociales. Los agentes detectaron pistas clave en perfiles de TikTok, Facebook e Instagram, que los llevaron a establecer vínculos familiares entre el prófugo y personas del barrio Challua, en Santiago del Estero. Con esa información, la policía local montó un operativo en la zona del pasaje Ismael Murillo, donde finalmente se concretó la detención.
Desde el inicio del caso, la familia de la víctima había reclamado visibilidad y acción. La madre de Ávalos había contado a medios locales que el sospechoso, conocido en la zona, seguía merodeando el barrio incluso después del ataque. “Este hombre le robó a mi hijo después de matarlo por una mochila y un par de zapatillas. Después se paseaba por el barrio con esas mismas zapatillas”, dijo en diálogo con Diario Conurbano.
Durante la fuga, la familia también denunció haber recibido amenazas. A través de una cuenta falsa de Facebook, la madre de Ávalos relató que el agresor le enviaba mensajes intimidantes con fotos del joven fallecido. “Todos los días manda mensajes preguntando cómo está Sergio, si tiene frío o calor”, declaró. En otro episodio, aseguró que fue amenazada con abuso sexual: “Sacó una foto mía de mi Facebook, se la pasó a mi otro hijo y le dijo que me iba a violar”.