Fueron 400 familias las que se habían reunido para resolver el problema habitacional que transitan, a fin de "ponerse de acuerdo con avances en el barrio", y fue entonces cuando unas cuatro personas abrieron fuego generando los disturbios que terminaron de la peor manera. "Hubo como 200 disparos", dijo una de las vecinas.
Los vecinos reclamaron haber sido perjudicados económicamente durante la compra de las tierras, y los amedrentaron. La versión fue reforzada por los investigadores, quienes señalaron que todo ocurrió a causa de un conflicto por la toma de unos terrenos del barrio, administrados por tres hombres denominados “delegados”.
Intervino el fiscal de turno de la Unidad Temática Homicidios de La Matanza, Carlos Arribas, quien dispuso diversas diligencias para establecer lo ocurrido, entre ellas la toma de declaraciones testimoniales y el relevamiento de la escena en busca de vainas servidas, armas y posibles sospechosos.