Sobre la repercusión durante la mañana siguiente, precisó: "Esperábamos que nos llamaran o nos dijeran algo, pero como no pasó nada, fui yo a hablar con la oficial de tratamiento a preguntarle qué había pasado, porque tenía ropa de todas encima". Y explicó: "Nos dijeron que se lo llevaron porque no se pueden hacer muñecos en el penal. Y yo le dije que era un chiste, que era una broma, que no sabíamos que no se podía. Ahí me devolvieron el muñeco adentro de una bolsa y chau, se terminó el problema".
No nos hicieron ninguna requisa", aseguró la joven. "En los medios nacionales se armaron toda una historia. Porque después de eso la oficial que estaba de servicio ese día le sacó una foto, ella fue la que difundió la foto y armó todo el escándalo, porque si no, no se enteraba nadie", afirmó.
Además, manifestó que, desde el polémico episodio, reforzaron la seguridad en el penal: "Se pusieron todos re paranoicos. Acá tenemos la reja y la puerta, y ahora a la puerta le ponen llave también. Ni a mí se me hubiera ocurrido lo de la fuga, fue un chiste, nos cagábamos de risa acá con mis compañeras. Ahora me tengo que aguantar que estén todos encima mío. Porque, literal, cruzo la calle y de cuenta que cruza el Presidente, más o menos".
Finalmente, se refirió a su relación amorosa con Matías Coudana: "sigue todo bien, como siempre". "Me viene a visitar, al salón de visitas que tenemos las del pabellón de seguridad. Si supuestamente es él el que va a venir a buscarme para fugarme", concluyó entre risas.
Previo a las declaraciones de la asesina al portal Ahora, sus padres ya habían negado antes los medios cualquier intento de fuga: "Desmentimos esta locura. Estamos indignados con la prensa porque existen cosas más importantes en el país como para ocuparse de nuestra hija, que no es una persona mediática".
"Comenzaron pidiendo la perpetua y ahora quieren ponerle grilletes. Nos parece terrible todo esto porque ella no armó ningún muñeco y no quiere escapar", establecieron los padres de Nahir en aquel entonces.