Sin embargo, al día siguiente, la situación volvió a generar preocupación: la estudiante volvió a encontrarse con el mismo compañero en el establecimiento educativo, sin que se hubieran aplicado sanciones visibles. Frente a esta situación, decidió informarle a su madre, quien tomó cartas en el asunto.
La mujer, una vecina del barrio Belén de 35 años, se dirigió a la Comisaría Comunitaria Nº 5 y realizó una denuncia penal en representación de su hija. A raíz de ello, intervino la Fiscalía de turno de Capital y se dio participación a la Comisaría Comunitaria Nº 17 de la Mujer y la Familia, que comenzó con las investigaciones correspondientes.
El caso fue calificado como un posible episodio de acoso escolar, y desde la comunidad educativa y judicial se espera que se tomen medidas tanto para proteger a la víctima como para esclarecer lo ocurrido.
Mientras avanza la investigación, la escuela aún no se pronunció oficialmente, aunque se aguarda una respuesta institucional. El hecho generó gran preocupación entre las familias, que reclaman protocolos eficaces para la prevención de la violencia escolar y el acompañamiento a los y las estudiantes.