Una escena de extrema violencia obstétrica se vivió en una sala de partos del hospital Granaderos a Caballo de San Lorenzo.
Ocurrió en hospital Granaderos a Caballo de San Lorenzo, Santa Fe. El caso generó conmoción y reacciones en todo el sistema de salud provincial.
Una escena de extrema violencia obstétrica se vivió en una sala de partos del hospital Granaderos a Caballo de San Lorenzo.
Cloé, una beba recién nacida, sufrió una grave quemadura en una pierna apenas minutos después de nacer, cuando fue apoyada sobre las piernas de su madre junto a un electrobisturí encendido.
La intervención fue programada y se realizó el lunes. Desde entonces, la pequeña permanece internada, sedada y con respiración asistida en la Maternidad Martin de Rosario, donde ya fue operada dos veces.
El caso generó conmoción y reacciones en todo el sistema de salud. “Empecé a sentir olor a carne quemada”, relató Diana, la mamá de Cloé, en declaraciones radiales, al reconstruir el momento en el que su hija resultó herida tras la cesárea.
“Se habían olvidado el electrobisturí prendido sobre mis piernas, lo que hace que le queme totalmente la piernita a ella apenas había nacido”.
El martes, ya en Rosario, Cloé fue sometida a una cirugía bajo anestesia total. El miércoles volvió al quirófano: se le colocó un injerto biológico en la zona afectada.
La herida, según indicaron los médicos, es profunda y requerirá nuevas intervenciones. “La piel puede quedar tensa y se le complique mover la pierna”, explicó la madre. La beba permanece entubada, con respirador y alimentada por sonda.
Desde el hospital donde ocurrió el hecho, el director Eduardo Ros lo calificó como “un accidente intrahospitalario”. Según consignó el diario Clarín, aseguró que “nadie quiso lesionarla” y que el equipo médico está “consternado”.
También defendió las condiciones del centro médico y aseguró que el instrumental es el habitual. Sin embargo, evitó pronunciarse sobre la posibilidad de una mala praxis: “Eso lo tendrá que determinar la parte jurídica del Ministerio”.
El Ministerio de Salud de Santa Fe ya inició una investigación administrativa para establecer responsabilidades. Mientras tanto, gremios del sector de la salud exigieron explicaciones.
ATE San Lorenzo repudió el hecho y Siprus, a través de su referente María Fernanda Boriotti, denunció una situación crítica generalizada: “Faltan medicamentos, pruebas de testeo y mecanismos de prevención. Desde el sindicato vemos un avance hacia el desmantelamiento del sistema público de salud”.
Mientras tanto, la beba Cloé permanece internada y su evolución es seguida hora a hora. La familia espera respuestas. Y justicia.