"Perdoname, me pervertí. Lo que hice fue pensando en vos, veía a Valentina reflejada en vos", le dijo "El Tano" a Fernanda, a quien había conocido cuando tenía 17, en un intento por explicar el horror. También aceptó su culpabilidad en un juicio abreviado y fue condenado a tres años y medio de prisión.
Más adelante la justicia puntana anuló ese fallo y ordenó un segundo proceso que terminó en abril del año pasado, con una condena a 10 años de prisión. En su declaración ante los jueces, Rubbiani dijo que habían sido relaciones consentidas para tratar de atenuar su pena.
Pero sus palabras se desdibujaron frente al testimonio de Valentina, que ahora tiene 19 años. "Se masturbaba, me eyaculaba encima, me metía los dedos, me hacía doler", detalló la joven, que fingía estar dormida cuando esto sucedía por la "vergüenza" que sentía. Tras el veredicto, que ordenó la expulsión del país de Rubbiani, la cual fue concedida el 7 de julio pasado.
El sábado a la noche el abogado abusador salió en un vuelo rumbo a Roma y ahora Fernanda, la mamá de la víctima, volverá a la lucha para conseguir que la vida de sus hijos vuelva a la "normalidad". "Quedó una familia destruida, nos arruinó la vida a todos, y él como si nada", sostuvo. En ese sentido, manifestó que las consecuencias de los abusos tuvieron impacto en todos ellos. Valentina repitió "tres veces" de curso en el colegio, su segundo hijo, ahora de 18, es adicto a las drogas y el más chico "ni registra al padre".