El 11 de marzo de 2024, con la condena ya firme, el TOC N°5 ordenó su captura y activó una alerta internacional. Para entonces, ya era prófugo. Dos meses después, la Fiscalía N°5 pidió ayuda a la Secretaría de Captura de Prófugos (Secap), bajo la órbita de la Unidad Fiscal Especializada en Investigación Criminal Compleja (Ufecri), que conduce el fiscal José María Campagnoli.
Las pistas del escape llegaron a través de Migraciones. Se estableció que en agosto de 2023, Maltese había salido del país hacia Chile junto a sus padres pero identificado como su hermano. Esa hipótesis se confirmó al constatar que el hermano se encontraba en Buenos Aires mientras la familia viajaba.
Una vez en Chile, Maltese voló a Alemania junto a su madre, de nacionalidad alemana. Su padre volvió a la Argentina en auto. “Se pudo corroborar que Maltese había conseguido su pasaporte alemán en abril de 2022, una semana antes de la sentencia. La ciudadanía la obtuvo en pleno trámite de la causa. Además, es titular de un documento de identidad alemana desde el 15 de agosto de 2023, emitido en la localidad de Neuhausen”, informó el portal fiscales.gob.ar.
En junio de este año, los investigadores detectaron que Maltese se había unido a grupos de Facebook para buscar trabajo y vivienda en Hamburgo, y que desde su perfil de LinkedIn solicitaba empleos presenciales en Núremberg. Con esa información, la Secap recurrió a Interpol y solicitó colaboración a la división de Fugitivos de la Policía Federal Argentina.
Interpol Alemania confirmó que Maltese era ciudadano desde su nacimiento, por la nacionalidad de su madre, aunque reconocieron que había ocultado deliberadamente la información sobre su condena. Como Alemania no extradita a sus nacionales, la única posibilidad de detenerlo era que abandonara ese país. Eso fue lo que sucedió.
La semana pasada, las autoridades italianas informaron oficialmente a Interpol Buenos Aires que Franco Maltese había sido detenido en Milán. En los próximos días se iniciará el proceso de extradición.