Historias

¿Qué era y cómo funcionaba el sistema Excalibur, que puso en jaque a Alfredo Yabrán tras el crimen de José Luis Cabezas?

El sistema Excalibur se usó por primera vez en los años 90 para investigar los vínculos de Alfredo Yabrán con el asesinato de José Luis Cabezas.
Alfredo Yabrán. 

Alfredo Yabrán. 

El homicidio de José Luis Cabezas fue uno de los ataques más violentos contra la prensa desde el retorno de la democracia. El 25 de enero de 1997, el reportero gráfico fue ultimado en una cava a la altura del kilómetro 385 de la ruta 11 y la bomba estalló. El asesinato expuso un entramado de corrupción entre las fuerzas de seguridad, delincuentes y el empresario Alfredo Yabrán, y llegó a escalar en la primera línea del poder.

Fue, justamente, durante la investigación del crimen de José Luis Cabezas que se usó por primera vez el Excalibur, un sistema que permite el rastreo de llamadas telefónicas que permitió establecer vínculos entre el asesinato del fotógrafo y el entorno del poderoso magnate Alfredo Yabrán.

¿Cómo funcionaba el Excalibur?

El Excalibur permitía acelerar el sistema de cruces telefónicos. Según explicó el ingeniero en electrónica especializado en telecomunicaciones y perito de la Justicia Federal, Ariel Garbarz, uno de los primeros en usarlo, "se tomaban los listados de las empresas telefónicas y se escaneaban con el Excalibur para encontrar los cruces de llamadas de los distintos involucrados". Es decir, registraba los informes fuente con el origen de las llamadas, la duración, el día y la hora que salían de las centrales telefónicas.

yabrán cabezas.jpg

En una entrevista a la AM 750, Garbarz sostuvo que el Excalibur permitió reordenar los listados de 2.200 cruces telefónicos realizados desde y hacia el teléfono de Yabrán en las oficinas de Yabito (la empresa agropecuaria de la familia Yabrán). Desde ese teléfono, se pudo certificar que había mantenido distintas comunicaciones con funcionarios del gobierno de Carlos Menem, como por ejemplo con el exministro del interior, Carlos Corach.

Más importante aún, el sistema reveló que antes y después del asesinato de Cabezas hubo más de cincuenta comunicaciones entre el policía bonaerense Gustavo Prellezo, acusado de ser el autor material del crimen, y Gregorio Ríos, jefe de la custodia de Yabrán. De esta forma, fue la primera causa penal donde se reconstruyó parcialmente una escena de un crimen a partir de los metadatos de los llamados telefónicos. Fue el inicio del uso de la tecnología de las comunicaciones para el esclarecimiento de un crimen.

¿Qué pasó con Yabrán tras el crimen de Cabezas?

Acorralado por las pruebas y el testimonio de una testigo, Yabrán se quitó la vida el 20 de mayo de 1998, tras ocultarse en una de sus propiedades, la estancia San Ignacio, un lugar recóndito que bordea el arroyo Gená, cerca de la localidad de San Antonio, en Entre Ríos.

Cuando los oficiales que buscaban detenerlo ingresaron a la coqueta casona, Yabrán se había escondido en la habitación principal, pero la llave puesta del lado de adentro de la puerta lo delató. Tras conseguir otra llave y desplazar la que colgaba desde el interior, la policía se dispuso a entrar. En ese momento, el empresario metió en su boca una escopeta y se disparó.

Se habló de