De acuerdo con el relato de testigos, ambos intentaron ocultarse utilizando una manta, aunque los movimientos y la situación comenzaron a llamar la atención de quienes estaban alrededor.
Fue entonces cuando la menor que viajaba junto a su abuela hizo el comentario que alertó al resto de los pasajeros.
Tras el aviso, miembros de la tripulación se acercaron al lugar y descubrieron a la pareja con las prendas bajas en plena cabina ejecutiva.
El operativo dentro del avión
Una vez detectada la situación, la tripulación activó el protocolo correspondiente para este tipo de incidentes. El capitán pidió mantener la calma y evitar que el episodio generara mayores conflictos entre los pasajeros, algunos de los cuales reaccionaron con indignación.
Cuando el vuelo aterrizó en Rosario, efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) subieron al avión y detuvieron a ambos pasajeros.
La situación generó sorpresa entre quienes viajaban en el vuelo, ya que durante varios minutos nadie pudo descender de la aeronave.
El relato de una pasajera que estaba a bordo
La periodista y conductora radial Analía Bocassi fue una de las pasajeras del vuelo y relató cómo se vivió el momento tras el aterrizaje. “Todo el pasaje aplaudió, pero la tripulación pidió que todos nos quedemos sentados”, contó.
Luego agregó que efectivos de seguridad ingresaron al avión y anunciaron: “Tenemos un caso de seguridad nacional, no se mueva nadie”.
Según relató la periodista, después de más de una hora de espera, la pareja fue retirada por la PSA y trasladada a una comisaría de la ciudad. “A él lo estaba esperando toda su familia en el aeropuerto”, aseguró Bocassi.
Quiénes son los pasajeros involucrados
Mauricio Cagiao es arquitecto, está casado y tiene tres hijos. Según trascendió, trabaja desde hace años en una empresa vinculada a obras ferroviarias. Sandra Marcela Olivera, por su parte, es comerciante y divorciada.
De acuerdo con la investigación, ambos se habrían conocido durante el mismo vuelo.
La causa judicial y qué puede pasar ahora
La causa fue caratulada como “exhibiciones obscenas” y quedó bajo intervención de la Unidad de Flagrancia de la Fiscalía de Rosario. Más tarde, ambos recuperaron la libertad, aunque continúan imputados mientras avanza la investigación.
El expediente será derivado a la Unidad Especializada de Delitos contra la Integridad Sexual. Según indicaron fuentes judiciales, el delito no prevé penas de prisión, aunque podrían aplicarse medidas alternativas como:
- Pago de cauciones
- Trabajo comunitario
- Donaciones a entidades benéficas
- Reglas de conducta
Además, no se descarta que la competencia judicial pueda modificarse debido a que el hecho ocurrió durante un vuelo internacional.