DOLOR

Qué reveló la autopsia de Narela Barreto

La muerte de Narela Barreto, la joven argentina de 27 años que fue encontrada sin vida en una calle de Los Ángeles, sigue rodeada de incertidumbre. En las últimas horas, se conocieron los resultados preliminares de la autopsia, que lejos de cerrar el caso, profundizaron el misterio: el cuerpo no presentaba heridas superficiales, golpes ni signos de abuso sexual.

Qué reveló la autopsia de Narela Barreto

La muerte de Narela Barreto, la joven argentina de 27 años que fue encontrada sin vida en una calle de Los Ángeles, sigue rodeada de incertidumbre. En las últimas horas, se conocieron los resultados preliminares de la autopsia, que lejos de cerrar el caso, profundizaron el misterio: el cuerpo no presentaba heridas superficiales, golpes ni signos de abuso sexual.

El dato, confirmado por familiares, confronta la primera hipótesis que circuló tras conocerse el hallazgo: un posible homicidio. Sin embargo, el expediente aún está abierto y la investigación continúa a la espera de un elemento clave: el examen toxicológico, que podría arrojar luz sobre las causas del fallecimiento.

Mientras tanto, la familia de Narela atraviesa horas de dolor y angustia, combinadas con gestiones administrativas y legales para lograr la repatriación del cuerpo a la Argentina, algo que finalmente consiguieron gracias a una colecta solidaria que reunió 23 millones de pesos en pocos días.

Una autopsia que no despeja las dudas

Los estudios forenses iniciales determinaron que el cuerpo de Narela Barreto no presentaba lesiones externas compatibles con una agresión física. Tampoco se detectaron signos de violencia sexual ni marcas visibles que sugirieran un ataque.

Sobre la causa de la muerte no hay nada que puedan informarnos por el momento. Estamos esperando el examen toxicológico”, explicó Kiara, prima de la joven, en diálogo con allegados y medios que siguen el caso.

El resultado preliminar cambió el eje de la investigación. En un primer momento, el hecho de que la joven apareciera muerta en la vía pública encendió las alarmas sobre un posible crimen. Sin embargo, la ausencia de lesiones visibles obliga ahora a considerar otras hipótesis, entre ellas una posible intoxicación, una muerte súbita o un evento médico repentino.

Las autoridades de Los Ángeles no difundieron aún un comunicado oficial con conclusiones definitivas. Según trascendió, el informe final podría demorar varias semanas, especialmente por la complejidad de los análisis toxicológicos.

De Banfield a Los Ángeles: el sueño americano que terminó en tragedia

Narela Barreto había nacido en Capital Federal y tenía domicilio en Banfield, en el sur del conurbano bonaerense. Según relataron sus familiares, era una joven trabajadora, responsable y con un manejo avanzado del inglés, lo que le había permitido proyectar una experiencia laboral en el exterior.

En junio de 2024 viajó a Estados Unidos para asistir al casamiento de una amiga. Lo que en principio era una visita temporal se transformó en una decisión trascendental: quedarse a “probar suerte” en el país norteamericano.

En Los Ángeles trabajó como mesera y, recientemente, había comenzado un nuevo empleo. Antes de emigrar, atendía un kiosco junto a sus primas y también realizaba tareas como traductora gracias a su dominio del idioma.

Para su entorno, el viaje representaba una oportunidad de crecimiento profesional y personal. “Estaba entusiasmada, con planes y proyectos”, describieron quienes la conocían. Nada hacía prever el desenlace que se conoció semanas después.

La desaparición que encendió la alarma

El último contacto de Narela con su madre fue el viernes 23 de enero. Hablaron como lo hacían a diario. La comunicación era constante y fluida, algo que tranquilizaba a la familia pese a la distancia.

Pero después de ese día, el teléfono dejó de responder. Los mensajes comenzaron a quedar sin contestación y las llamadas no eran atendidas. La preocupación fue creciendo con el correr de las horas.

Según relató su prima Milagros, el celular dejó de mostrar actividad el lunes al mediodía. Fue entonces cuando la familia decidió activar pedidos de ayuda en redes sociales y contactar a las autoridades.

La distancia geográfica complicó las gestiones iniciales. Desde Argentina, los familiares intentaban obtener información mientras en Los Ángeles comenzaban las primeras averiguaciones formales.

La intervención policial y las primeras pistas

La Policía de Los Ángeles revisó el departamento donde vivía Narela Barreto. Según informaron, no se encontraron signos de violencia ni indicios de un ingreso forzado. El lugar estaba en condiciones normales, lo que añadió más interrogantes al caso.

Un vecino habría sido la última persona en verla con vida. De acuerdo a su testimonio, la joven subía a un vehículo de una aplicación de viajes. Esa pista es ahora una de las líneas que analizan los investigadores: reconstruir el recorrido y determinar qué ocurrió después de ese traslado.

Por el momento, no se difundieron detalles sobre cámaras de seguridad ni sobre el conductor del vehículo mencionado. Las autoridades manejan con hermetismo la información para no entorpecer la investigación.

El hallazgo del cuerpo en la vía pública

Días después de iniciada la búsqueda, el cuerpo de Narela fue encontrado en una calle de Los Ángeles. El impacto en la comunidad argentina fue inmediato. Las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida, pedidos de justicia y muestras de solidaridad con la familia.

El hecho de que el cuerpo apareciera en la vía pública alimentó en un primer momento la hipótesis de un crimen. Sin embargo, la autopsia preliminar descartó lesiones externas, lo que abre un abanico de posibilidades aún no confirmadas.

Especialistas consultados en casos similares señalan que la ausencia de heridas no excluye necesariamente una intervención de terceros, aunque sí modifica la orientación de la pesquisa. En muchos casos, el análisis toxicológico resulta determinante.

La espera del examen toxicológico

El estudio toxicológico es ahora la pieza central del rompecabezas. Este análisis permite detectar la presencia de sustancias en el organismo que podrían haber provocado una intoxicación, una sobredosis o una reacción adversa.

Los resultados pueden tardar varias semanas debido a la complejidad de las pruebas y al volumen de casos que manejan los laboratorios forenses en grandes ciudades como Los Ángeles.

Para la familia, la espera se vuelve insoportable. “Necesitamos saber qué pasó”, expresaron en reiteradas oportunidades. La incertidumbre se suma al dolor por la pérdida.

Una colecta solidaria para repatriar el cuerpo

En medio de la conmoción, familiares y amigos organizaron una campaña solidaria para cubrir los costos de traslado del cuerpo a la Argentina. En pocos días lograron reunir 23 millones de pesos, una cifra que refleja el impacto del caso y la empatía generada.

La repatriación de restos desde Estados Unidos implica trámites consulares, certificaciones sanitarias y costos elevados de traslado aéreo. La solidaridad fue clave para que la familia pudiera iniciar el proceso y despedir a Narela en su país.

El caso también reavivó el debate sobre la vulnerabilidad de jóvenes que emigran solos en busca de oportunidades laborales, muchas veces sin redes de contención sólidas en el exterior.

Una investigación abierta y múltiples interrogantes

A pesar de los resultados preliminares de la autopsia, la causa sigue abierta. La ausencia de signos visibles de violencia no descarta por completo ninguna hipótesis.

¿Se trató de una muerte natural? ¿Hubo consumo involuntario de alguna sustancia? ¿Existió intervención de terceros sin que quedaran marcas externas? Son preguntas que aún no tienen respuesta.

La reconstrucción de las últimas horas de Narela es clave. El recorrido desde su vivienda hasta el lugar donde fue hallada, las personas con las que tuvo contacto y los registros digitales podrían aportar datos decisivos.

Dolor, memoria y pedido de justicia

En Banfield y en distintos puntos del país, amigos y familiares organizaron homenajes para recordarla. La describen como una joven solidaria, trabajadora y llena de proyectos.

Mientras la investigación avanza en Estados Unidos, en Argentina crece el pedido de esclarecimiento. La familia insiste en que no descansará hasta conocer la verdad.

El caso de Narela Barreto se suma a una lista de historias de argentinos que buscaron un futuro en el exterior y encontraron un destino inesperado. La distancia no impidió que su nombre se replicara en medios y redes sociales, transformándose en símbolo de una búsqueda de respuestas que todavía no llega a su fin.

La autopsia preliminar descartó signos de violencia. Pero el misterio persiste. Y hasta que el examen toxicológico y las autoridades determinen qué ocurrió, la muerte de Narela Barreto seguirá siendo una pregunta abierta que atraviesa fronteras.