El accidente tuvo lugar en la ruta 11, en un tramo cercano a General Lavalle. Ezequiel Reales conducía un Toyota Etios negro cuando, por razones que aún se investigan, perdió el control del vehículo. Según los primeros informes policiales, el auto derrapó y terminó chocando violentamente contra un árbol ubicado en el cantero central de la vía.
El parte oficial menciona que "el conductor se distrajo y perdió el control del rodado". En el lugar, la policía encontró a Ezequiel Reales herido sobre los pastizales, junto a su hijo de 8 años con lesiones graves. En contraste, Mariana y sus dos hijas fueron halladas sin vida dentro del vehículo.
La noticia de la tragedia conmocionó a la comunidad de La Plata y al ámbito académico donde Mariana era muy respetada. Colegas y amigos destacan su incansable trabajo y su carácter amable.
Ezequiel Reales, quien manejaba al momento del accidente, fue imputado por triple homicidio culposo y lesiones culposas, un procedimiento legal habitual en este tipo de casos. Las investigaciones intentan determinar si hubo otros factores, como fallas mecánicas o condiciones adversas de la ruta, que pudieron influir en el accidente.
La pérdida de Mariana y sus hijas resuena más allá de su entorno cercano. Como madre, investigadora y profesional destacada, su partida representa un vacío profundo para quienes compartieron su vida y trabajo. En un año que comenzaba con esperanzas y nuevos proyectos, esta tragedia nos recuerda lo frágil que puede ser la vida.