Tras el impacto, los otros integrantes del grupo subieron al joven herido al vehículo y lo trasladaron hasta una vivienda ubicada en Cochabamba al 1800, en Villa Madero, donde residía su madre.
La mujer llamó al 911 y explicó que un amigo de su hijo lo había llevado hasta allí ensangrentado e inconsciente. Cuando arribó el personal médico, constató que Gilardoni había muerto.
Las cámaras permitieron reconstruir el intento de robo
A partir de la aparición del cuerpo, los investigadores comenzaron a establecer qué había ocurrido y a buscar una conexión entre la muerte del joven en Villa Madero y el episodio registrado previamente en Lomas del Millón.
El análisis de cámaras de seguridad permitió reconstruir la secuencia. De acuerdo con la investigación, las imágenes registraron el momento en el que los sospechosos intentaron cometer el robo y cuando Gilardoni fue atropellado mientras la víctima trataba de escapar.
También se pudo determinar que, inmediatamente después del impacto, el joven fue cargado en el Suran y trasladado hasta la casa de su madre.
En el lugar donde ocurrió el intento de asalto, los investigadores encontraron una pistola Bersa calibre .22, cuyo número de serie deberá ser determinado por Policía Científica, y la culata de un revólver.
Cómo llegaron hasta el sospechoso detenido
La investigación permitió identificar el Volkswagen Suran gris utilizado durante el episodio. El vehículo pertenecía a Brian Nicolás Sancho, de 28 años, quien se presentó en una dependencia policial acompañado por su pareja.
Los propietarios explicaron que utilizaban el vehículo para trabajar como remís y que también se lo alquilaban a un hombre llamado Franco. Según relataron, esa mañana el joven les había asegurado que había sufrido un accidente de tránsito.
Sin embargo, al revisar el auto encontraron manchas de sangre en el interior.
Más tarde, una amiga que tenían en común se comunicó con ellos y les habría revelado otra versión de lo ocurrido: les dijo que Franco había utilizado el vehículo para salir a robar y que uno de sus amigos había muerto. Además, les indicó dónde se encontraba el sospechoso.
Con esa información, el fiscal Claudio Fornaro, de la UFI de Homicidios de La Matanza, dispuso que los efectivos se dirigieran hasta el domicilio señalado. Con autorización del propietario de la vivienda, ingresaron y detuvieron a Franco Abadie, de 27 años.
Durante el procedimiento también fueron secuestrados el teléfono celular del acusado y el Volkswagen Suran, que quedó preservado para la realización de las pericias.
Abadie quedó imputado por robo calificado por el uso de armas y por haber sido cometido en lugar poblado y en banda, en grado de tentativa.
La investigación continúa para determinar el rol que tuvo cada uno de los involucrados en el intento de robo y reconstruir las circunstancias en las que murió Gilardoni.