Un centenar de familias que viven en un edificio ocupado desde el 2004, ubicado en Parque Patricios, lograron llegar a un acuerdo para evitar ser desalajados este martes por al menos 500 efectivos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.
Un centenar de familias que viven en un edificio ocupado desde el 2004, ubicado en Parque Patricios, lograron llegar a un acuerdo para evitar ser desalajados este martes por al menos 500 efectivos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.
Se trata de la "Casa Santa Cruz 140", donde la Justicia, por medio del magistrado Fernando Cesari, había ordenado que los 350 adultos y más de 100 niños que lo habitan dejen la ex fábrica.
La Policía de la Ciudad había montando un megaoperativo, que contaba con el vallado de todas las calles aledañas. En dicho contexto, personal del Ministerio de Desarrollo negoció con los ocupantes en un clima de gran tensión.
Luego de extensas negociaciones, oficiales judiciales, representantes del Gobierno porteño, familias y el Asesor Tutelar ante la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario de La Ciudad Autónoma de Buenos Aires, alcanzaron un acuerdo por el cual se abrió una mesa de negociación.
El acuerdo consiste en la postergación del desalojo judicial. Se abrirá una mesa de trabajo durante un período de seis meses para encontrar una solución habitacional definitiva, lo que fue festejado con aplausos y cánticos de “Vivienda sí, desalojo no” por las casi 500 personas que viven en el edificio del barrio porteño de Parque Patricios.
Jorge Abasto, referente la coordinadora de Inquilinos de Buenos Aires, informó a Télam que, como parte del acuerdo alcanzado,indicó que el gobierno porteño realizará durante esos seis meses un pago al propietario del edificio, el empresario hotelero Leonardo Ratuschny, para que “no presione y tolere el plazo de tiempo” hasta que las personas consignan una vivienda alternativa y puedan irse del lugar.
Las familias de Casa Santa Cruz 140 realizaron este lunes a la tarde un festival y vigilia ante el "inminente desalojo" previsto para este martes en este edificio de seis pisos.
“La expectativa es que nos den una solución, no nos queremos ir de la anoche a la mañana, hay niños estudiando y niños en la escuela, y ellos van a perder eso. ¿Cómo los vamos a llevar si no tenemos donde vivir? Ellos son argentinos”, dijo a Télam Luis Antonio, quien realiza changas en la calle, llegó desde Perú en el año 2000 y tiene cuatro hijos, dos mayores de edad, y otros dos de 3 y 4 años.
Afirmó que ellos quieren “una vivienda digna para poder vivir. Hace 10 u 11 años atrás hicieron una subasta del edificio y ahí empezaron con la amenaza del desalojo”.