A pesar de las sospechas de la familia, los investigadores sostienen que el asesinato de los adolescentes fue un robo que se fue de control. Según la investigación, no se encontraron documentos, celulares ni dinero en las pertenencias de Paloma. Esto refuerza la hipótesis de que el móvil fue económico.
Hasta el momento, no se ha logrado identificar a los responsables, y el dolor de las dos familias continúa siendo palpable. Este martes, ambos grupos familiares despidieron a los jóvenes en un funeral emotivo, rodeados por el dolor y la incredulidad de todo el barrio. El caso sigue siendo un misterio sin resolver, y la comunidad espera respuestas que brinden algo de consuelo ante tan desgarradora tragedia.