En otro video lo obligaban a decir que había querido violar a una profesora del penal, mientras le metían un palo en la boca.
Ocurrió cuando estaba en el sector de Admisión II, de Almafuerte, junto con otos 20 internos, entre ellos los que forman parte del equipo de rugby conocido como “El Cacique”.
Silvia, madre del preso torturado, indicó que desde que se conocieron los videos, a su hijo lo dejaron aislado del resto de la población carcelaria, y pasa sus días solo en una celda.
“Peleamos por la prisión domiciliaria, pero nos la negaron”, sostuvo Silvia.
Contó que su hijo pidió volver al Módulo 3, donde estaba alojado antes de pasar por las torturas que vivió, pero no tiene respuesta sobre un posible cambio de sector.
Lo mismo hizo para pedir estar en algún taller o estudiar, pero la respuesta nunca llegó, según explicó su madre. “Para mí que los pedidos que él hace no llegan donde tienen que llegar”.
Dijo que solo es asistido por una psicóloga que lo ve una vez por semana y que está medicado solo por las convulsiones que sufre.
Silvia viaja hasta Cacheuta una vez por mes para visitar a su hijo. “Cuando voy a verlo, una vez al mes por la situación económica, yo noto cuando converso con él que psicológicamente no está bien. Vuelve siempre a lo que le pasó, a lo que vivió, se acuerda y me cuenta de los chicos de admisión que le hicieron eso. Me dice que no da más, que se está volviendo loco".
Además, Silvia aseguró que tiene un recreo muy corto, de 1 o 2 horas, que sale al patio custodiado y solo. Solo habla un poco con otros internos con una tela perimetral de por medio.
“Una sola guardia le hace el favor de prestarle un teléfono para comunicarse conmigo. El director me dijo que iba a hacer que él me llamara todos los días un ratito, para más o menos poder ayudarlo por lo que él está solo, pero fue todo lo contrario, nunca cumplieron con su palabra”, aseguró indignada Silvia. “Me habla una vez a la semana, y a veces pasan dos semanas que no sé nada de él”.
Fuente: Diario UNO