La AFC es presidida por el jeque Salman bin Ebrahim Al Khalifa de Bahréin (derecha). (Foto: EFE).
Con Europa, Norteamérica y ahora Asia en contra, tres de las principales confederaciones del fútbol mundial cuestionan abiertamente la estrategia del presidente de la FIFA.
En un comunicado difundido desde su sede en Kuala Lumpur, la AFC sostuvo que el escenario actual, con la posibilidad de un boicot internacional, "debería preocupar a todos los actores involucrados en el futuro del fútbol" y remarcó que "jamás se debería haber llegado a esta situación".
La AFC cuestionó la gobernanza de la FIFA
Además del rechazo al proyecto comercial, la confederación asiática apuntó directamente contra los mecanismos internos de decisión de la FIFA. El organismo aseguró que el debate alrededor de la FIFA Forward Enterprise dejó al descubierto "deficiencias fundamentales" en los procesos de consulta y gobernanza del ente rector del fútbol mundial.
Aunque reconoció las aclaraciones realizadas por la FIFA en los últimos días, la AFC afirmó que siguen existiendo serias preocupaciones sobre la transparencia, el proceso institucional y la participación efectiva de las confederaciones y asociaciones miembro.
También advirtió que una iniciativa de semejante impacto económico, deportivo y estratégico no puede avanzar sin el análisis y la aprobación de los órganos estatutarios de la FIFA, incluido su propio Consejo.
Asia también rechaza el plan para privatizar el Mundial y reclama cambios en la FIFA. (Foto: archivo)
Asia pidió una reforma institucional en la FIFA
En su pronunciamiento, la AFC reclamó una revisión urgente del sistema de gobernanza de la FIFA y sostuvo que este conflicto debe convertirse en un punto de inflexión para fortalecer la transparencia institucional.
"La democracia significativa no se mide únicamente por la posibilidad de votar. Comienza con una gobernanza transparente, consultas oportunas, deliberaciones informadas y una participación genuina durante todo el proceso de toma de decisiones", señaló el organismo.
Por ese motivo, instó a la FIFA a garantizar que cualquier propuesta de alcance global sea elaborada mediante consultas reales, amplia participación de las federaciones y supervisión de los órganos estatutarios.
Con el rechazo conjunto de Asia, Europa y Norteamérica, el proyecto de Gianni Infantino para incorporar capitales privados al negocio del Mundial enfrenta su mayor crisis desde que fue presentado y deja al descubierto una creciente división dentro de la dirigencia del fútbol internacional.