El denunciante aportó también las capturas de pantalla como evidencia, asegurando desconocer por completo a la persona emisora de los mensajes y a la niña del video. Se dio intervención a la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual para que tome cartas en el asunto, desde donde se librarían oficios para tratar de identificar al titular de la línea utilizada para enviar los mensajes e intentar establecer la localización.
Los investigadores manejan dos hipótesis ante el tenor de los mensajes. Sospechan que puede tratarse de un caso de "promoción de prostitución infantil", o bien, una nueva modalidad de estafa o intento de extorsión.