Baños no cree en esa inocencia: "Las tres víctimas estaban con Grottini al momento de morir. En este juicio hemos venido a confirmar algo que la lógica ya nos había confirmado. Las víctimas estaban en perfecto estado de salud antes de morir", dijo la fiscal. Y sumó un dato escabroso: "A partir de la evidencia científica obtenida tras la muerte de su madre, pudimos revelar de qué manera la mató y que usó el mismo modo en los tres casos: inyectó sustancias letales en los tres sueros", expresó. La sentencia se dará a conocer el martes 18 de junio.
Qué declaró el presunto asesino de Ramallo
En su declaración ante el tribunal, Grottini describió el vínculo con su familia como cercano y afectuoso: "La relación con mi hermano era muy buena. Nosotros éramos familia. Éramos cuatro, incluyendo a la nena, a mi hija. Pero nosotros tres éramos un circuito muy cerrado. Lo que pasaba en casa era una cuestión de nosotros tres y considerábamos tanto con mi hermano como con mi mamá, que no teníamos por qué darle motivo ni implicación a los demás, a terceros", afirmó.
El acusado mencionó que, aunque tuvo "alguna discusión como hermanos" con Germán, nunca llegaron a las manos. Sobre su madre, comentó: "Daba todo por mí, por mi hermano y por mi hija. Hasta el último día vivió por nosotros tres".
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El presunto asesino serial de Ramallo rompió el silencio y cargó contra la fiscal: "Nadie me escucha" (Foto: archivo).
Grottini está acusado de manipular los sueros para inyectar aire y fármacos durante las internaciones de su hermano, su hija y su madre. Las pericias informáticas revelaron que había realizado búsquedas en Google como “qué pasa si infiltrás aire en las venas”, “qué se puede tomar para provocar la muerte” y “cuál es la vena que hay que infiltrar para producir el paro”, entre otras.
Defendiéndose, el hombre argumentó que algunas búsquedas fueron relacionadas con su trabajo como funebrero: "Quería indagar cómo era una cremación, cómo era un horno, todo eso". Además, explicó: "Lo de las inyecciones con agua y con aire era para intentar quitarme la vida sin dejar rastros. No quería que mi madre sospechara nada y tampoco quería dejarla con esa angustia de que el hijo se mató. No eran para hacer daños a terceros, menos a mi familia".
Las extrañas muertes de la familia Grottini
Los detalles macabros de las muertes salieron a la luz durante la investigación del caso. La primera víctima, Germán, su hermano, un deportista sano, ingresó a la clínica San Nicolás en estado de confusión y sin poder hablar, y murió en circunstancias inexplicables mientras Pablo Grottini lo cuidaba en su pieza. Ese día, a pesar de los esfuerzos de los médicos, el joven de 32 años entró en paro y falleció.
Dos años más tarde, la tragedia volvió a golpear a la familia Grottini con la muerte de Ailén, la hija adoptiva del acusado. La niña de 10 años era saludable y activa, aunque presentaba un leve retraso madurativo. Sin embargo, su ingreso a la clínica San Nicolás, también en estado de confusión y somnolencia, marcó el inicio de un trágico desenlace.
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Pablo Grottini, junto a su hermano Germán, la primera de las víctimas (Foto: archivo).
La menor mostró signos de mejoría, pero repentinamente se descompensó mientras su padre la cuidaba en la habitación del hospital. Los esfuerzos por salvarla fueron en vano, y su cuerpo fue encontrado sobre una mancha de sangre en su cama, con su suero manipulado y su padre sacando fotos en silencio, un detalle que agrega un escalofriante matiz a la escena.
La última víctima, Teresita Di Martino, madre de los hermanos Grottini, sucumbió en circunstancias igualmente sospechosas. Llevada al hospital por su hijo, la mujer manifestó sentirse mareada y angustiada. A pesar de una leve mejoría y de los esfuerzos médicos por estabilizarla, Teresita falleció, también, mientras estaba bajo el cuidado de su hijo.
En rigor, según la causa, la enfermera de turno constató que su suero estaba pinchado, atravesado de lado a lado, y observó que el hombre tenía sus prendas mojadas. Además, vio que tenía su dedo índice de la mano derecha con una lesión punzante, como de una aguja. Los médicos confirmaron, en la misma línea, "la existencia de una ampolla de Diazepam, abierta y vacía.