"El ahora cabecilla detenido, resultó ser dueño de un comercio de venta de bebidas alcohólicas en el Bajo Flores y dos "karaokes", donde un sobrino se encargaba de llevar mujeres, las que prestaban servicios de "acompañantes coperas", para luego retirarse a lugares íntimos, para mantener relaciones sexuales. Allí, se comprobó la concurrencia de una menor de 17 años, subordinada a una encargada, lo que generó la toma de medidas urgentes", indicaron los investigadores del caso.
Se comprobó que había indicios del delito de explotación sexual
Del operativo también participaron funcionarios de distintos entes gubernamentales, tales como el Programa de Rescate y Acompañamiento a las Víctimas Damnificadas por el Delito de Trata, la Dirección Nacional de Migraciones, AFIP (Protección de trabajo y Habilitaciones y permisos), Consejo de la niñez y Adolescencia, y de la Agencia Gubernamental de Control de la ciudad.
Se comprobó que había indicios del delito de explotación sexual, falta total de higiene y seguridad, y otras irregularidades comprobadas que motivaron la clausura de todos los comercios.
Además, se ordenó la detención e incomunicación de los responsables de cada inmueble, trasladándolos al Departamento Trata de Personas de la Policía Federal Argentina y quedando a disposición de la Justicia Federal.