De acuerdo a su relato, los otros tres adolescentes son de la misma zona y habían ido a probarse. Esa mañana salían del lugar, ubicado en la calle Luna en Barracas, y fueron hasta un kiosco en auto a “comprase un jugo”, cuando los interceptó un vehículo. “Los chicos pensaron que los iban a robar porque no se bajaron con uniformes ni nada. Se asustaron y cuando los evadieron, ahí los acribillaron a balazos y le dieron a Lucas dos tiros”, detalló. Según denunciaron, los agentes no se habrían identificado y circulaban de "civil".
Según los familiares, los tres chicos "salieron corriendo" y en una esquina se toparon con una oficial de la policía, a quien le contaron lo que había ocurrido. “Esa misma policía los tiró al piso y los esposó. Uno de los chicos se asustó y huyó a la casa. Le dijo a la madre lo que había pasado y la mujer lo lleva a la comisaría de Avellaneda”, precisaron fuentes con acceso a la causa a este sitio.
Tras esto, "fueron a la comisaría de Barracas donde los derivaron a la de la calle California. Ahí lo retuvieron hasta que llegó la Policía Federal", quien tomó intervención en el caso. Esta mañana a las 10.30, el último de los chicos salió del instituto de menores donde pasaron la noche. “Estaban emocionados de ver a sus familias. Son tres chicos de familias normales, que sus papás se esfuerzan para darles todo. Viven una vida deportiva porque juegan los cuatro al fútbol, van a la escuela”, sostuvieron allegados a A24.com.
La versión policial
Ayer, tras conocerse el hecho por fuentes policiales, la primera información afirmaba que a raíz del episodio dos policías resultaron heridos con politraumatismos leves al ser embestidos por los chicos cuando quisieron detenerlos porque "supuestamente estaban armados".
Según la policía, en el el baúl auto de los chicos fue hallada un arma de juguete, pero la mamá de Lucas dijo que nunca pudo haber sido vista por los agentes porque la encontraron en el baúl. "La encontraron recién a la noche, una réplica y en el baúl", dijo Cintia, al considerar que el arma fue "plantada", consignó la agencia Télam.
En este marco, los tres policías de la Policía de la Ciudad que participaron del hecho fueron hoy apartados de las tareas operativas en la fuerza, informaron fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño, que inició un sumario administrativo. "Se inició un sumario interno a los policías que participaron del procedimiento a la espera de la resolución judicial. Además se los apartó preventivamente de tareas operativas, es decir no están en la calle", precisaron los voceros.
El adolescente de 17 años estuvo en estado "crítico", “ventilado mecánicamente” y con “medidas de soporte vital”, según el parte médico difundido por el Hospital El Cruce, de Florencio Varela. Finalmente, pasadas las 18 horas, la familia confirmó su fallecimiento.