Cuando comenzaron la investigación pudieron corroborar que se trataban de envoltorios de nylon y 10 papelillos. Según pudo saber el medio Río Negro, en total había 43 gramos de cannabis sativa.
La droga que ingresó el cura fue incautada
Como ocurre casos similares, la droga fue incautada por la Justicia y llevada al laboratorio para confirmar su procedencia.
Fuentes policiales confirmaron que cuando le notificaron lo hallado en el pote, el cura ratificó que ese alimento y otros objetos se los había entregado otra persona.
Ahora, el párroco es investigado en una causa por tenencia y tráfico de estupefacientes.