Sin embargo, días después y tras el regreso a clases, el chico volvió a la escuela con la pierna vendada y una versión completamente distinta. En esa oportunidad, su madre sostuvo que la herida se había producido mientras jugaba al fútbol, lo que generó aún más sospechas.
Ante estas contradicciones, la directora decidió radicar una denuncia en la comisaría Decimocuarta y acompañó al menor junto a su madre al hospital para que recibiera atención médica.
Qué dijeron los médicos
Los profesionales del Hospital Alejandro Korn confirmaron que el niño presentaba una herida compatible con un disparo, con orificio de entrada y salida. Tras realizar las curaciones correspondientes, el paciente fue dado de alta.
Ahora, la Justicia busca determinar qué ocurrió realmente, cómo se produjo el disparo y si existió un intento deliberado de ocultar los hechos.