Tierra del Fuego

Un policía conoció a una joven, se hicieron "amigos con derechos", la violó y fue condenado

Ocurrió en la ciudad de Río Grande. Él era oficial y había conocido a la joven en la Escuela Superior de Policía de Tierra del Fuego.
El juicio se llevó a cavo en la ciudad de Río Grande. 

El juicio se llevó a cavo en la ciudad de Río Grande. 

Un policía de la ciudad de Rio Grande fue condenado a prisión por violar a una joven con la que solía mantener relaciones sexuales ocasionales.

De acuerdo a lo declarado ante la Justicia local, el hombre y la víctima se conocieron en 2015 en la Escuela Superior de Policía de Tierra del Fuego en la ciudad de Rio Grande, cuando la mujer fue a acompañar a su padre, que era fiscal federal y daba clases allí. Por ese entonces, Maximiliano Gérez era alumno de la institución. Se cruzaron, comenzaron a charlar y cambiaron teléfonos.

Con el tiempo, comenzaron a tener relaciones sin compromisos hasta que en 2019 él la llevó a su departamento y la violó. Según declaró la víctima, todo comenzó tras la cena de Año Nuevo de ese año. Ella había viajado a visitar a su familia y tras el encuentro salió a bailar con amigos a un boliche de la zona, donde se encontró con Gerez.

El hombre fue condenado por violación: ¿cómo fue el hecho?

Ambos partieron a la casa del hombre y ella le aclaró que sin preservativo no iban a tener relaciones. Sin embargo, él la forzó y la violó. Luego, el policía le pidió perdón mientras la acariciaba.

violación 2.jpg

Poco después, se quedó dormido. Ella escapó y le pidió ayuda a una amiga para poder regresar a su casa. Se bañó porque se sentía “sucia, asqueada” y también lavó su ropa interior. Al día siguiente, realizó una denuncia penal junto a su madre, a quien le había contado el episodio.

Días atrás, el hombre fue condenado por abuso sexual con acceso carnal a seis años de prisión tras un juicio en el Tribunal en lo Criminal del Distrito Judicial Norte de su provincia, integrado por los jueces Juan José Varela, Eduardo López y Marina Montero

Como dato central, los magistrados tuvieron en cuenta los chats que la joven, que hoy tiene 24 años, le mandó a sus amigas tras la violación. “Encima cuando yo vuelvo me pongo a llorar y el chabón se acuerda con una cara de ‘what the fuck’, diciendo ‘qué hice’. El chabón me tira para atrás y me empieza ‘perdoname’ y mientras me dice ‘perdoname’ disimuladamente me pasa las manos por la tetas y la c...” decía el audio.

Se habló de