Inseguridad

Un policía de la Ciudad mató de diez tiros a una ladrona en La Matanza y quedó detenido

El episodio, que generó conmoción en la zona, quedó registrado por cámaras de seguridad y es ahora una de las principales pruebas en la investigación. El oficial fue arrestado por la Policía Bonaerense.

Un policía de la Ciudad mató de diez tiros a una ladrona en La Matanza y quedó detenido. 

Un policía de la Ciudad mató de diez tiros a una ladrona en La Matanza y quedó detenido. 

Un efectivo de la Policía de la Ciudad fue detenido en la madrugada de este miércoles tras quedar acusado de haber matado a una presunta delincuente durante un intento de robo en la localidad de González Catán, partido de La Matanza. El episodio, que generó conmoción en la zona, quedó registrado por cámaras de seguridad y es ahora una de las principales pruebas en la investigación.

En el video, que ya circula entre los investigadores, se escuchan múltiples disparos y se observa a la mujer caer al suelo, mientras su cómplice, que logró escapar, grita: “Ayuda, por favor, amiga, la mató”. La secuencia es clave para reconstruir lo ocurrido.

El acusado fue identificado como Héctor Camejo, inspector de la Policía de la Ciudad, quien fue arrestado por efectivos de la Policía Bonaerense. La causa quedó en manos de la UFI de Homicidios de La Matanza, a cargo del fiscal Adrián Arribas, quien intenta determinar si hubo exceso en la legítima defensa.

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La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Favaloro, donde murió producto de un disparo que ingresó entre las costillas. Hasta el momento, no pudo ser identificada, al igual que el cómplice que huyó tras el ataque.

El hecho se conoció luego de que vecinos alertaran al 911 por una seguidilla de detonaciones en la esquina de Da Vinci y Montgolfier. Al llegar, los efectivos encontraron una moto abandonada en la escena, lo que reforzó la hipótesis de un intento de robo.

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El policía detenido. 

El policía detenido.

Qué declaró el policía detenido

Según fuentes del caso, el propio Camejo se presentó voluntariamente en una comisaría, vestido de civil. Allí declaró que fue interceptado por dos personas y que, ante la situación, extrajo su pistola reglamentaria Beretta 9 milímetros y abrió fuego. También aseguró que uno de los sospechosos realizó un gesto intimidante con un arma, que luego se comprobó que era de plástico.

Sin embargo, para la Justicia la reacción habría sido desproporcionada. Los investigadores detectaron al menos diez vainas servidas en el lugar, lo que indica que el policía habría disparado reiteradas veces.

El fiscal Arribas analiza ahora las imágenes, los peritajes balísticos y el testimonio del imputado para determinar si se trató de un caso de legítima defensa o de un uso excesivo de la fuerza, en un hecho que vuelve a poner el foco sobre el accionar policial en situaciones de riesgo.

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