Pero lo que más la angustia no es solo el estado de su pierna, sino la actitud de quien manejaba la moto. “Le mandé un mensaje el lunes, cuando ya estaba un poco mejor, y le dije que esperaba que estuviera bien. Me respondió lo mismo… y después me bloqueó de todas las redes sociales”, contó con tristeza. Daniel también está internado en el mismo hospital, pero no se hizo cargo de nada.
Mientras espera poder reunir el dinero para la operación, Fátima dejó su alias de Mercado Pago para recibir ayuda: SantiNaomi (todo junto, con “H”). “El Estado debería hacerse cargo”, cerró Novaresio en su editorial. Pero mientras eso no ocurra, la solidaridad es el único camino para que Fátima pueda volver a caminar.