Relato salvaje

Video: prendió fuego y mató a una cajera solo por hablar con su novio

Una joven atacó a otra de una cruel manera. Devorada por celos irracionales, roció con alcohol y le prendió fuego a otra chica que se "atrevió" a hablar con su novio.

Una joven roció con alcohol

Una joven roció con alcohol, le prendió fuego y mató a otra solo porque habló con su novio. (Foto. a24.com)

"Hay celos que matan", dice una frase popular. En este caso en Brasil, se hizo una desgraciada realidad tras el brutal caso que sacude a ese país y mantiene en vilo a los investigadores. Una joven fue detenida tras prender fuego a una cajera de supermercado, en un ataque que habría estado motivado por celos y que terminó en tragedia.

El hecho ocurrió luego de que la víctima mantuviera una conversación con el novio de la agresora, un episodio aparentemente menor que derivó en una reacción extrema y mortal.

Según las primeras reconstrucciones, la atacante irrumpió en el lugar de trabajo de la cajera, la roció con un líquido inflamable y la prendió fuego delante de testigos. Hay un video que muestra cómo la joven habla con la cajera -a quien apenas se le ve parte de la cabeza en un momento- y de pronto, prepara su acto criminal.

Toma una botella de alcohol, y al aprovechar un descuido de la cajera, la abre rápidamente, rocía a la chica y le acerca un encendedor para iniciar la combustión. La víctima sufrió quemaduras gravísimas por lo que recibió atención de emergencia, pero murió poco después.

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El caso generó conmoción por la violencia desatada y por el trasfondo: una discusión vinculada a una relación sentimental que escaló hasta un crimen atroz. Testigos describieron escenas de pánico dentro del comercio, mientras clientes y empleados intentaban auxiliar a la mujer atacada.

Otra cámara muestra a la agresora caminando en la calle con la botella de alcohol en un bolsillo. Familiares y vecinos de la víctima reclamaron justicia por el crimen violento.

Un ataque de celos descontrolado, pero planificado

Todo quedó registrado en una cámara de seguridad del local en donde se desarrolló la tragedia. No está el primer "episodio", que desató la furia irrefrenable de la joven de 18 años contra la cajera. La otra chica se convirtió en "víctima" por haber hablado con el novio de la asesina. Solo por eso. Algo más que común para una cajera.

Sin embargo, la chica regresó sola al mismo local y tomó una botella de alcohol, para consumar su ataque que resultaría mortal. Este crimen brutal sacude al interior de Minas Gerais y expone, una vez más, hasta dónde pueden escalar los celos. La joven de 18 años fue detenida acusada de asesinar a una empleada de comercio tras rociarla con alcohol y prenderla fuego en pleno lugar de trabajo. El caso, que generó conmoción en la comunidad, es investigado como un ataque premeditado motivado por una escena de celos.

La víctima fue identificada como Íris Cândida, de 24 años, que trabajaba como cajera y empleada de una pequeña mercería familiar. El ataque ocurrió el 11 de abril y quedó registrado por cámaras de seguridad. Las imágenes muestran cómo la agresora ingresa al local, compra un frasco de alcohol, lo abre y lo arroja sobre la joven que estaba en la caja.

Iris sufrió quemaduras en cerca del 40% de su cuerpo y fue trasladada a un centro especializado, donde permaneció internada durante nueve días. A pesar de los esfuerzos médicos, murió el 19 de abril a causa de la gravedad de las heridas.

secuencia del ataque criminal

Una búsqueda durante una semana

Una imagen de otra cámara, en la calle, muestra a la agresora caminando con un short y con ojotas, alejándose del lugar. Todavía tiene la botella de alcohol, que colocó en uno de los bolsillos traseros del short.

Pese a la claridad de las cámaras, tras el ataque, la mujer se fue y desapareció. Así logró permanecer prófuga durante más de una semana. Finalmente, fue capturada por la Policía Militar en la localidad de Delfinópolis, donde se ocultaba en una vivienda abandonada en una zona rural. Su detención coincidió con el día del entierro de la víctima, que reunió a cientos de personas entre familiares, amigos y vecinos, en una muestra de dolor e indignación colectiva.