La Justicia le otorgó un botón antipánico a la comerciante que rescató y auxilió a la joven violada por seis jóvenes en el barrio porteño de Palermo. También se dispuso una custodia policial frente a su domicilio y en la panadería. Las medidas se dispusieron en respuesta a las amenazas recibidas por parte de los acusados al momento del hecho.










