Dicho de otro modo: un vecino de Palermo o La Matanza que pasó año nuevo en Mar del Plata y se contagió estando en ese destino no se puede rastrear de manera certera con la base de datos de casos actual.
3. No está claro dónde están los laboratorios que procesan los hisopados de la Costa
La otra base de datos, Determinaciones COVID-19, informa la cantidad de hisopados totales que se procesaron en cada localidad, departamento y provincia del país, según la ubicación geográfica de cada laboratorio. Además, se informa cuántos dieron positivo.
Una parte del problema es que no está claro a qué laboratorio van a parar los testeos de los destinos más alejados de los centros urbanos y no es posible asumir como iguales la localidad donde se realizó el hisopado y donde se lo procesó.
Por ejemplo, los primeros hisopados procesados en Pinamar tienen fecha de noviembre. Sin embargo, la base de datos de Casos indica que al menos desde junio se detectan positivos de COVID-19 entre los residentes de esa municipalidad.
4. La base de datos de determinaciones solo cuenta totales, no casos únicos
La otra parte del problema con esa base de datos es que se informan testeos totales para cada localidad. Con esa información, existe la posibilidad de que una persona se haya hecho dos testeos y ambos cuenten, generando una sobreestimación.
5. ¿Habrá algún documento oficial que informe sobre el efecto del turismo interno en la dispersión del virus?
Por último, todavía no se sabe cómo se van a difundir los datos de los contagios en la costa y centros vacacionales. No se aseguró la difusión de un estudio del caso. De hecho, fuentes de la provincia de Buenos Aires aseguraron a A24.com que están pidiendo que se vuelva a registrar si el paciente tiene antecedentes de viaje. Con la circulación comunitaria se había obviado esta cuestión, pero con el surgimiento de las nuevas variantes de virus, ese registro volvió a tomar relevancia.
La Ciudad de Buenos Aires cuenta con dos factores que podrían ser de ayuda. Por un lado, cuenta con su propia base de datos abierta de Casos, que incluye información específica que la fuente nacional omite. Por otro lado, cuenta con un operativo para intentar captar los casos positivos de COVID-19 ante el turismo interno. Según pudo saber A24.com, se estudia la posibilidad de incluir información específica de ese operativo en la base de datos porteña. Una vez más, habrá que esperar.
Está claro que el turismo en sí no es un problema. Más reuniones, relajamiento de los cuidados y pasar unos días en una localidad distinta a la de residencia son partes de un cóctel que todavía no sabemos qué efectos está teniendo. Generar un punto común en cuanto a esos efectos podría ser la base para la justificación -y, por lo tanto, la legitimidad- de las posibles nuevas medidas que se tomen para frenar el rebrote.
Un rebrote que sabemos que existe, pero no sabemos con certeza dónde está sucediendo, ni cómo ni cuando.