Las reuniones convocadas por Adorni estaban previstas en tres tandas: la primera es a las 11 de la mañana; la segunda, a las 13.30; y la tercera, a las 16.
La semana pasada, tanto Bullrich como los bloques dialoguistas coincidieron en pedirle al presidente Javier Milei que separe del cargo a Adorni, al menos hasta que se aclare su situación judicial. De ese modo, se evitaría la intervención del Congreso para una eventual remoción, algo que nunca sucedió desde la creación de la figura del Jefe de Gabinete con la reforma constitucional de 1994.
La convocatoria a los senadores oficialistas coincide con la estrategia lanzada el lunes por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, que busca frenar la sesión especial solicitada por la oposición para este martes. Allí, el oficialismo llegó a un acuerdo con los bloques del PRO y la UCR para patear esa discusión para la semana en la comisión de Asuntos Constitucionales. De ese modo, lograrían postergar el tratamiento de los otros pedidos de interpelación a Adorni.
La nueva estrategia del oficialismo en el Senado
Patricia Bullrich formalizó por estas horas el pedido de una reunión de Labor Parlamentaria para este martes a las 18 con el objetivo de modificar el acta de la sesión del jueves 25.
En una reunión de Labor Parlamentaria de la semana pasada, en una lectura del artículo 101 de la Constitución debatido con la oposición más dura y los dialoguistas, se había establecido que el tratamiento de las mociones de interpelación se podían hacer sin dictamen de comisión y con mayoría simple de los presentes en el recinto.
Sin embargo, el oficialismo de La Libertad Avanza, encabezado en las negociaciones por Bullrich, presiona ahora para cambiar el dictamen de la comisión y exigir la mayoría de dos tercios (48 senadores) para activar la interpelación, argumentando que los proyectos carecen de dictamen.
Los bloques dialoguistas de la UCR, Provincias Unidas, y bloques provinciales se mostraron de acuerdo en mantener el criterio de que los proyectos sin dictamen debían tratarse con los dos tercios, pero exigieron que se abra la comisión de Asuntos Constitucionales para discutir las propuestas de citar a Adorni a un informe verbal.
Si se impone el criterio de que se necesitan 48 votos para habilitar el debate, la oposición no podrá avanzar su objetivo, ya que a la LLA le alcanza con sumar 4 votos para impedir la interpelación.
Así, el Gobierno busca postergar el interrogatorio a Adorni sobre su crecimiento patrimonial y que solo el 2 de julio brinde un informe de gestión, donde según el reglamento parlamentario podrá o no responder a las preguntas que realicen los senadores en el recinto.
De prosperar la postura del oficialismo en labor Parlamentaria esta tarde, la interpelación se puede demorar hasta agosto, cuando se reanude la actividad parlamentaria, ya que en julio el Congreso ingresa en receso invernal