De ese plan, hablaron el Presidente y Trotta este martes, en medio de la disputa judicial entre la Nación y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que no acató la normativa presidencial e insiste en mantener las escuelas porteñas abiertas, a la espera de una definición de la Corte Suprema de Justicia.
De esta manera, el Presidente y el ministro de Educación se volvieron a ver cara a cara, después de 10 días de la discusión que puso a Trotta al borde de su renuncia por no coincidir con la decisión de Fernández de suspender hasta el 30 de abril, por 15 días, las clases presenciales en el área metropolitana de Buenos Aires (CABA y conurbano).
"Evaluaron la presencialidad satisfactoriamente en todo el país. Evaluaron la realidad de las clases presenciales en cada provincia y abordaron la situación metropolitana ante el incumplimiento del fallo de la Justicia Federal por parte de la Ciudad de Buenos Aires", sostuvo un breve comunicado del Ministerio de Educación.
Asimismo, se informó que Trotta "expuso las alternativas que viene desarrollando la cartera educativa para desplegar una agenda de presencialidad administrada que permita reducir la circulación en aquellas zonas que presenten mayor riesgo epidemiológico debido al crecimiento exponencial de casos".