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Alberto se olvidó de Alfonsín, se reencuentra con Cristina y apuesta al conflicto con la oposición para preservar a los suyos

por Pablo Winokur | 01 de marzo de 2021 - 19:08
Alberto se olvidó de Alfonsín, se reencuentra con Cristina y apuesta al conflicto con la oposición para preservar a los suyos

Alberto Fernández dejó de lado el discurso moderado que tuvo en sus dos anteriores participaciones en el Congreso (en la asunción y en la primera apertura de Sesiones, en 2020). Mencionó dos veces a Cristina, dos veces al peronismo (fuera de libreto), una a Néstor Kirchner y ninguna a Alfonsín. Abandonó el discurso de diálogo con todos y pidió un acuerdo con todos los sectores, aunque no mencionó a la oposición.

La mayor parte de su discurso lo dedicó a criticar a la gestión anterior y a Juntos por el Cambio: por la administración de Macri, por las causas judiciales contra funcionarios del kirchnerismo, por su postura sobre las vacunas: “Nos dicen que el supuesto veneno que suministramos era insuficiente”, dijo. “Todas sus políticas condujeron a estereotipados fracasos”, sentenció.

En su estilo también Alberto replicó a Cristina: habló casi dos horas, mucho más de lo que habían anunciado; se preveía un discurso de entre 40 minutos y una hora.

Alberto planteó algunas pocas propuestas o definiciones para este año:

  • “He pedido a jueces y fiscales que inicien la investigación por la mayor administración fraudulenta” de la deuda de Macri
  • "No va a haber ajuste"
  • Prometió presentar un proyecto de ley que declare la emergencia en servicios públicos y para desdolarizar tarifas
  • Pidió debatir una nueva ley de educación superior
  • Impulsar un Tribunal Federal de Garantías
  • Impulsar el Juicio por Jurados
  • Cambios en Consejo de la Magistratura
  • Que el Congreso Nacional que asuma el “control cruzado” del Poder Judicial
  • Pidió que le den prioridad a los cambios en Ganancias para subir el mínimo no imponible.

Después de las 2 horas Alberto les dejó a los diputados y senadores un mamotreto de 572 páginas llamado “Memoria detallada del Estado de la Nación”.

Cristina en un solo momento mostró un gesto de aprobación durante el discurso del Presidente: fue mientras hablaba de los temas judiciales y asentía con la cabeza. Massa estuvo casi todo el tiempo inmóvil. La primera parte estaba sin barbijo. Luego se lo puso, probablemente por temas epidemiológicos; aunque el tapabocas también sirve para que no se vean las expresiones del rostro. Alberto les pidió a los diputados que aprueben su reforma judicial. Massa sabe que no están los números para eso.

El discurso se interrumpía constantemente. Los más beligerantes eran Fernando Iglesias y Waldo Wolff, que replicaban en voz alta y a los gritos algunos de los dichos de Alberto.

"Tuvo cuatro años para hablar", respondió en un momento Alberto Fernández a Fernando Iglesias cuando lo interrumpía en su discurso. Ministros también lo callaron con un "shhhh" desde los palcos.

En las bancas el detalle llamativo, la diputada de la Coalición Cívica, Mónica Frade, que llevó un traje de presa y una gigantografía con la cara de Gildo Insfran, gobernador de Formosa.

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La diputada Mónica Frade, en protesta contra Insfrán
La diputada Mónica Frade, en protesta contra Insfrán

En ningún momento la oposición aplaudió a Alberto: ni siquiera cuando se hablaba de la soberanía de Malvinas, un tema sobre el que hay acuerdo entre todas las fuerzas políticas.

La única excepción fue cuando Alberto pidió un aplauso “para todas estas argentinas y estos argentinos que han desplegado su corazón al servicio de los demás”

Los legisladores de la oposición se miraron. Algunos empezaron con un tibio aplauso, Cristian Ritondo –jefe de bloque del PRO- miró para los costados y se sumó al aplauso. El último en agregarse fue Waldo Wolff. Fernando Iglesias fue el único que no aplaudió.

Los aplausos en los palcos (donde regía un estricto protocolo) resultaron bastante tibios durante todo el discurso. Tres voces resaltaron del resto:

  • La primera, desde el segundo piso del recinto, fue la del diputado Nicolás Rodríguez Saá, que le gritó a Iglesias “¡Callate, profesor de gimnasia!”.
  • La segunda la de Wado de Pedro, que se paró a aplaudir (agitando) en varios tramos del discurso. Contrastó con Martín Guzmán que todo el tiempo aplaudía pero sin sobresaltos.
  • El más exaltado fue Gabriel Katopodis, exintendente de San Martín y hoy ministro de Obras Públicas. El único que se bajó el barbijo y arengó a todos cantando “Alberto Presidente”.

El que menos aplaudió fue Carlos Zannini, sentado al lado de la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont. Todavía no dio explicaciones por el escándalo de las vacunas vip. Tenía poco para aplaudir.

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