"En marzo nunca pensamos que debíamos multiplicar la lucha contra el hambre. Cuando sacamos el IFE pensamos que iba a llegar a dos y tres millones de personas, pero llega a nueve millones de personas que no estaban registradas en el Estado", explicó, y agregó que "hoy el Estado socorre casi en su integridad a la sociedad económicamente activa de la Argentina".
Sobre la situación sanitaria, advirtió que el país está "muy lejos de resolver el problema" y consideró que hay que "ser muy firmes y duros, y hacer entender que circular es un riesgo enorme" en el Área Metropolitana Buenos Aires , ante la suba de contagios de los últimos días.
En ese marco, el Presidente insistió en pedir a la población que "hay que entender que cuanto más apertura hay, más facilidad de que el virus circule y contagie" y aseguró que la estrategia de la cuarentena es "mantener la respuesta hospitalaria".
Se quejó de los que dicen que la cuarentena arruina la economía y advirtió: "todos tenemos que entender que la única manera de protegernos de la pandemia es aislarnos".
Aborto
Por último, el Presidente confirmó que cuando termine la pandemia enviará al Congreso el proyecto de legalización del aborto, que admitió: "fue demorado para evitar debates" que puedan dividir a la sociedad en medio de la crisis por el coronavirus.
Vicentin
Fernández dijo que "la soberanía alimentaria es mas que una empresa que produce cereales, tenemos que trabajar para que toda la actividad agrícola cerealera y agandera en alguna medida el Estado tiene que estar" e insistió en la necesidad de "empezar a producir granos para alimentar animales y tener mejor producción de carnes".
"Tenemos que seguir trabajando para el desarrollo de la producción alimentaria en Argentina más que la producción primaria", dijo Fernández y agregó que el objetivo del gobierno es "garantizar alimentos a todos los argentinos y que ese mercado funcione correctamente".