Al respecto, Argentina pide "consenso" para el avance de los tratados comerciales ya que que sostiene que Montevideo, en realidad, avanzó en un estudio preliminar de factibilidad que luego deberá ser tratado e internalizado por todos los países miembros.
Las divergencias entre ambos países se vienen manifestando desde hace varios meses y los presidentes Fernández y Lacalle han protagonizado cruces discursivos en anteriores reuniones del bloque.
Pero en esta ocasión, a los reclamos argentinos se sumaron señalamientos paraguayos: el viceministro de Relaciones Económicas e Integración de ese país, Raúl Cano, afirmó que los anuncios de Montevideo generaron "alguna incomodidad" y se plegó a la posición argentina.
"Nosotros tomamos nota de la comunicación que hizo Uruguay y estamos en etapa de evaluación interna. No obstante, hoy podemos decir que reivindicamos la letra y el espíritu de los textos fundacionales del Mercosur, particularmente el Tratado de Asunción y el Protocolo Ouro Preto, que dice que el proceso de toma de determinación es por consenso y que en las negociaciones externas deben estar presentes todos los estados partes", remarcó Cano.
La primera cumbre presencial desde antes de la pandemia
La reunión de los mandatarios es esperada con expectativa singular por la coyuntura interna del bloque y por la externa derivada de los coletazos de la pandemia de coronavirus y del conflicto bélico en Ucrania que no parece tener una resolución próxima.
Además, porque será el primer encuentro cara a cara de los jefes de Estado desde 2019, cuando Mauricio Macri aún era presidente de Argentina.
Sin embargo, el mandatario de Brasil, Jair Bolsonaro, no irá. Según advirtieron fuentes a Télam, probablemente se trate por la cercanía de las elecciones en su país. En ese sentido, desde el Palacio San Martín explicaron que la relación con Brasilia pasa por un "buen clima comercial y político". Todo indica que hubo una distensión bilateral que se consolidó por la buena relación entre los cancilleres Cafiero y Carlos França, que se suman al "gran trabajo" de Daniel Scioli como embajador, según señalaron las fuentes.