Parte de la entrevista estuvo centrada sobre la delicada situación de la pobreza en nuestro país. Allí, Alberto Fernández citó al premio Nobel de la paz: "Una frase de Adolfo Pérez Esquivel me quedó grabada, ´Cuando los pobres no duermen porque tienen hambre, y los ricos no duermen porque tienen miedo a los pobres´, nosotros tenemos que lograr que todos duerman'".
De inmediato agregó: "No podemos pensar que la Argentina va a estar bien con 15 millones de personas en los márgenes".
También se ocupó en marcar varios conceptos sobre su futura política exterior.
"Es muy importante que Estados Unidos y Argentina tengan una buena relación”, sostuvo el futuro presidente. Entonces, repasó la complicada situación en la región con estas definiciones:
- "América Latina está conmocionada porque los que gobiernan va a contramano con lo que la gente necesita".
- “El gran responsable de la situación en Bolivia es la OEA, con Almagro a la cabeza.”
- "Cuando me hablaban del milagro chileno, yo decía que el único milagro en Chile era la paciencia de los chilenos".
Y dejó una distinción entre los presidentes actuales y el próximo mandatario uruguayo: “En América Latina no es cierto que estamos encerrados en un mundo de derechas. No todos son los mismo. Luis Lacalle Pou no es lo mismo que Mauricio Macri, no es Sebastián Piñera, ni mucho menos Jair Bolsonaro".
Fernández cerró con una serie de consideraciones sobre el país, el gobierno actual y su futura administración. Primero, sobre la gestión de Macri:
“El macrismo, durante todo este tiempo, defendió los intereses de los sectores dominantes de la economía argentina".
También sostuvo que "la política es contradicción de intereses. Hay que tener presente qué intereses votaron los argentinos y quieren que se representen".
Para concluir, se refirió a dos figuras importantes del próximo gobierno: “Sergio Massa siempre promovió el diálogo. Cristina, cuando hablaba del contrato social, decía algo muy parecido a lo que digo yo".