Algo de esas negociaciones confirmó el jueves el propio Maduro en una entrevista difundida en su cuenta oficial en Twitter, en la que confirmó las negociaciones iniciadas con Macron y con Petro.
Maduro coincidió en la propuesta que impulsa Alberto Fernández y otros países que integran la CELAC, para reclamar a los países desarrollados y a los organismos multilaterales de crédito, la creación de un fondo de recuperación y ayuda a países pobres afectados por catástrofes naturales por el cambio climático pero también para garantizar la seguridad alimentaria y energética ante la crisis generada por la guerra en Ucrania.
Las negociaciones de las que participa Alberto Fernández se producen en el marco de la Cumbre por la Paz que impulsa Macron para ofrecer una propuesta de mediación internacional para frenar la guerra entre Rusia y Ucrania y los efectos devastadores en la economía y la sociedad mundial. Y se producen, además, a pocos días de la influyente cumbre del G-20 que comenzará el lunes 15 en Bali, Indonesia, donde el presidente argentino llevará el mismo mensaje de paz y de pedido de ayuda a la región.
El contacto en Egipto y la mención de profundizar las conversaciones se vincula con que la agenda del Foro de la Paz incluye un apartado específico sobre las negociaciones entre el gobierno de Maduro y la oposición venezolana, en busca de un acuerdo humanitario y económico que contemple, además, los términos sobre el desarrollo de las próximas elecciones presidenciales.
Fernández, que tuvo varias conversaciones con Macrón sobre el tema Venezuela, intervendrá como “observador” en el diálogo que según lo previsto se desarrollará en París.
En las charlas que el presidente argentino tuvo con su par francés -la última en Nueva York, en septiembre pasado- la cuestión venezolana fue un asunto de agenda.
Fuentes del gobierno argentino sostienen que Fernández le ha planteado a Macrón que era inoportuno el reconocimiento de Juan Guaidó y que, además, el mandatario francés podría ser un actor determinante a la hora de buscar una instancia de negociación en Venezuela.
Desde su asunción, en diciembre de 2019, Fernández mantuvo un canal con Maduro y funcionó como un interlocutor cuando la mayoría de los países de América Latina habían roto todo diálogo con Venezuela.
En ese marco, Macrón le propuso a Fernández y también al presidente de Colombia, Petro, que actúen como facilitadores para que se produzcan negociaciones y acuerdos entre el gobierno y la oposición venezolanas.
En medio de la crisis alimentaria y energética generada a partir de la invasión rusa en Ucrania, Europa y los Estados Unidos, empezaron a enviar mensajes conciliadores al régimen de Maduro, para acercar posiciones y flexibilizar el bloque comercial. Esto a pesar de las denuncias de violaciones a los derechos humanos en ese país y la detención de dirigentes opositores, para que se avance en la normalización del sistema democrático y una posterior apertura a las exportaciones hidrocarburíferas del país centroamericano, ante el bloqueo mundial que pesa sobre Rusia.